¡Hola! Una persona de la comunidad de Otra Economía me escribió para presentarme a Andrés Barbieri. Había descubierto en Sufi una propuesta innovadora y sustentable que valía la pena conocer. Andrés viajó a Turquía para presentar su startup en el Global Zero Waste Forum. Conversamos sobre el origen de Sufi, los aprendizajes de adaptar un modelo europeo a la realidad argentina y los desafíos para escalar un negocio basado en la recarga.
Sufi: la startup argentina que quiere cambiar el hábito del desodorante descartable

La invitación al Global Zero Waste Forum, en Turquía, llegó cuando Sufi todavía estaba dando sus primeros pasos. Para Andrés Barbieri fue la oportunidad de mostrar una idea que nació años atrás en Holanda, donde trabajaba en una agencia de innovación y diseño, pero que terminó tomando una forma muy distinta al adaptarse a la realidad argentina.
Barbieri, diseñador industrial de 32 años, pasó buena parte de su carrera diseñando envases. Hasta que empezó a hacerse una pregunta incómoda: ¿cómo reducir el packaging en lugar de producir cada vez más? La respuesta terminó convirtiéndose en Sufi.
La startup propone un modelo simple de cuidado personal recargable. El primer producto es el desodorante en barra. El envase se compra una sola vez y después se cambia la recarga. “Antes de invertir, hicimos una prueba piloto con 100 unidades y vendimos a todo el país”, relata Barbieri. Además, están diseñando una versión roll-on también recargable.
Previo a emprender, Barbieri trabajó en Holanda en una agencia de innovación y diseño llamada VanBerlo. Uno de los proyectos en los que estaba involucrado era el de desodorantes recargables. Para implementar el modelo en América latina había que adaptar distintas aristas de la propuesta. “En Europa el aplicador lo hacen súper premium para que te dure toda la vida, pero es caro para el consumidor. Nos parecía que eso no matcheaba con nuestra realidad”, explica. Se diseñó entonces un aplicador de plástico reutilizable, pensado para que dure varios años, que tiene mejor performance ambiental. Además, las recargas en Europa suelen venir en contenedores de pulpa de bambú, algo difícil de conseguir en la industria local. Por eso, las colocan en sobrecitos. “Por restricciones de nuestra industria, terminamos haciendo algo que tiene menos material, menos costo y menos impacto negativo”, señala.
José Manuel Moller es mentor de la startup. Es un reconocido emprendedor social chileno, fundador de Algramo, una empresa que vendía productos básicos a granel y en envases retornables en almacenes de barrio. “Entendimos que la propuesta de sustentabilidad por sí sola se queda corta. Tiene que haber un buen negocio, si no, las cosas no se van a sostener”, afirma Barbieri. Y agrega: “En América latina, tenemos soderos, Coca-Cola retornable, tenemos una cultura de recargabilidad hace décadas”.

Los primeros 100 aplicadores se vendieron a pérdida para testear. “Costaba como 20 dólares cada uno, pero los queríamos vender al valor de mercado”, detalla. El kit, que incluye un aplicador y dos recargas, sale $25.000. Cada recarga, de 50 gramos, cuesta $6.500. Se desarrollaron recetas de aromas suaves y fuertes.
Sufi tiene una tienda online. De los primeros 100 envíos, el 50% fue a Buenos Aires y Gran Buenos Aires, y el otro 50% al resto del país.
Ahora el desafío pasa por escalar. La empresa trabaja con un laboratorio para optimizar la formulación del desodorante y busca invertir en las matrices de inyección que le permitirán producir a mayor escala. El objetivo es fabricar y vender 3.000 unidades antes de fin de año y, en una segunda etapa, alcanzar un ritmo de 1.000 unidades mensuales. Esa etapa de crecimiento fue justamente la que Barbieri salió a buscar en el Global Zero Waste Forum, en Turquía, donde presentó Sufi ante potenciales inversores y actores del ecosistema de economía circular.
Encontrar en la censura una oportunidad de marketing
Un dato curioso del Mundial de Fútbol 2026 es cómo las marcas que no son sponsors del evento deportivo usaron la creatividad para no pasar desapercibidas. La FIFA tiene una estricta política de “limpieza comercial” que aplica en todos los recintos, para que solo aparezcan los patrocinadores autorizados.
El Levi’s Stadium de Santa Clara (sede del torneo) tuvo que cubrir sus logotipos y cambiar su nombre por el de “Estadio de la Bahía de San Francisco” Levi’s aprovechó la situación como una oportunidad de marketing. En lugar de oponerse, cubrió el logotipo con una lona blanca que mantenía la silueta visible y modificó su imagen de perfil en Instagram para igualarla, logrando una campaña viral de gran repercusión. Incluso lanzaron una camiseta de edición limitada basada en este momento.
Lo mismo ocurrió con el Gillette Stadium, que pasó a llamarse oficialmente «Estadio Boston» durante el torneo. Gillette cubrió su letrero simulando que estaba sepultado bajo una montaña de espuma de afeitar blanca. Ambas marcas aprovecharon las redes sociales para mostrar sus cambios e interactuar entre ellas. Mirá la conversación acá.
En los comedores y palcos VIP de los estadios, el personal de la organización cubrió meticulosamente con cinta adhesiva negra los logotipos de todas las botellas de aderezos de Heinz. La empresa se burló de la estricta política, lanzando al mercado una botella de edición limitada con una etiqueta completamente negra que imitaba la cinta de la FIFA.
Una cerveza solidaria que une la pasión por el Mundial con el voluntariado
Con motivo del Mundial de Fútbol, la ONG Módulo Sanitario lanzó junto a una cervecería artesanal una edición especial de cervezas para recaudar fondos destinados a la construcción de baños con saneamiento seguro para familias que viven en emergencia sanitaria en Argentina.
La colección, denominada «6 latas, un mismo latido», busca mostrar que la pasión de un hincha y el compromiso de un voluntario comparten mucho más de lo que parece. Cada una de las seis latas representa un valor en común: Abrazo, Alegría, Equipo, Pasión, Ritual y Emoción.
Las ilustraciones y los textos de cada etiqueta fueron desarrollados por Módulo Sanitario e inspirados en experiencias reales vividas junto a las familias y los voluntarios que participan de las construcciones en distintos barrios del país.
Con la compra de cada pack, las personas colaboran para que la organización pueda seguir construyendo baños con saneamiento seguro y desarrollando talleres de higiene junto a familias que viven en extrema pobreza. Las cervezas están disponibles con envío a todo el país a través de Mercado Libre y también en la Tienda Solidaria de Módulo Sanitario.
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Reaquila: la startup que transforma los residuos en un negocio de casi USD 2 millones al año
Argentina genera más de 16,5 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos por año. Solo la Ciudad de Buenos Aires aporta más de 1,15 millones de toneladas anuales, de las cuales cerca del 13% corresponde a residuos plásticos. A nivel nacional, se generan aproximadamente 927.000 toneladas de envases plásticos por año y apenas el 9% se recicla. En esos datos, Martín Parra, Facundo Roque, Maximiliano Fuchs y Maximiliano Rodríguez vieron una oportunidad de negocio. En 2020, fundaron Reaquila, la primera billetera digital y plataforma de reciclaje de Argentina, que busca transformar la forma en que las empresas gestionan materiales reciclables, trazan operaciones y trabajan junto a recicladores urbanos. Lee la nota acá.
Cómo es la nueva línea de crédito para ganadería pensada para regenerar el suelo en el Gran Chaco
Sumatoria y The Nature Conservancy (TNC) lanzaron una nueva línea de crédito destinada a impulsar la ganadería regenerativa en el Gran Chaco argentino. La iniciativa se enmarca en la colaboración de Sumatoria con IFACC (Financiamiento Innovador para la Amazonía, el Cerrado y el Chaco), una plataforma que reúne a bancos, inversores y empresas para desarrollar mecanismos financieros que permitan aumentar la producción sin expandir la frontera agropecuaria sobre bosques nativos.
La propuesta financiará inversiones vinculadas con la transición hacia modelos de producción regenerativa, como infraestructura para pastoreo planificado, sistemas de agua, sanidad, nutrición, manejo del rodeo y capital de trabajo. Además, incorpora un esquema de incentivos por resultados: los productores que demuestren avances en la implementación de prácticas regenerativas podrán acceder a mejores condiciones de financiamiento, como reducciones en la tasa de interés o plazos más extensos.
Como parte de la alianza, TNC aportará asistencia técnica para definir los criterios de elegibilidad, desarrollar herramientas que permitan medir la evolución de los sistemas productivos y establecer mecanismos para evaluar el impacto ambiental de las inversiones. La línea está dirigida a empresas, cooperativas y organizaciones de la sociedad civil que desarrollen ganadería regenerativa en el Gran Chaco argentino y cumplan con los requisitos financieros establecidos. Quienes deseen solicitar esta línea de crédito pueden hacerlo a través de este formulario.
Hasta aquí llegamos hoy. Los leo en [email protected]
Hasta el martes,
Flor.