¡Hola! Cada 5 de junio, en el Día Mundial del Medio Ambiente, abundan las gacetillas de prensa de empresas, que cuentan compromisos y las metas a largo plazo. Pero este año me interesó mirar otro aspecto: qué pasa cuando la crisis climática deja de ser una proyección y empieza a alterar la vida cotidiana.
Quise hablar con organizaciones de sectores distintos para entender cómo sequías, tormentas, cambios en la disponibilidad de agua o temperaturas extremas están modificando la producción, la logística y las decisiones de inversión. Cómo es la búsqueda de resiliencia frente a un escenario cada vez más incierto.
Cómo enfrentan las empresas los impactos de la crisis climática en sus negocios

El cambio climático se hizo evidente para Canelo Patagonia en 2018, cuando una tormenta de granizo provocó daños severos en sus plantaciones. “Se trató de un evento poco habitual para esa época del año, por lo que no contábamos con cobertura de riesgo por granizo contratada con una aseguradora. Como consecuencia, las pérdidas fueron importantes y nos obligaron a analizar con mayor profundidad cómo los eventos climáticos extremos podían afectar la producción”, cuenta Eduardo Olano, cofundador de esta Empresa B.
Ese episodio marcó un punto de inflexión para el emprendimiento familiar de almendras gourmet, ubicado en Cipolletti, Río Negro. “Comprendimos que fenómenos que históricamente eran excepcionales podían comenzar a repetirse con mayor frecuencia e intensidad, por lo que el cambio climático dejó de ser una preocupación futura para convertirse en una realidad que requería medidas concretas de adaptación”, agrega el cofundador.
Los efectos fueron concretos en el negocio. El granizo afectó el rendimiento productivo y comprometió la disponibilidad de materia prima. Las condiciones climáticas exigieron una mayor inversión en medidas de protección y manejo de los cultivos. Comenzaron a instalar mallas antigranizo en las plantaciones con el objetivo de reducir la exposición a futuros eventos climáticos extremos. Esto implicó mayores costos vinculados a la prevención de riesgos y al desarrollo de sistemas productivos más resilientes. “Actualmente, aproximadamente el 50 % de nuestra superficie plantada cuenta con este sistema de protección”, dice Olano.
Con el paso de los años, desde Canelo comprobaron que las plantaciones ubicadas bajo malla presentan una menor demanda hídrica, lo que contribuye a una utilización más eficiente del agua y fortalece la sustentabilidad del sistema productivo. “Además, la malla filtra la radiación UV, reduciendo la temperatura en el monte frutal; esto impacta positivamente, ya que el calor extremo genera un daño estético en la fruta que reduce su valor comercial”, explica Olano.
El caso de Canelo Patagonia no es excepcional. Muchas empresas ya enfrentan las consecuencias de la crisis climática. Durante años, este tema fue abordado por muchas compañías como un desafío de largo plazo. Sin embargo, los eventos extremos y los efectos sobre el negocio comenzaron a modificar esa percepción.
Desde SMS Sustentabilidad observan que el cambio se produjo cuando los impactos comenzaron a sentirse simultáneamente en la operación, la gestión de riesgos y el acceso a mercados y financiamiento. “La sostenibilidad pasó a ser una variable concreta de gestión”, afirma Daniela Luz Clara, gerenta de Sustentabilidad de la firma.
Según explica Clara, los efectos ya no se limitan a episodios aislados, sino que alcanzan a cadenas de suministro completas mediante alteraciones en la disponibilidad de materias primas, mayores costos logísticos y un incremento de los riesgos operativos. Por eso, sostiene que la diferencia ya no pasa por reconocer el problema, sino por cómo se lo gestiona: “Las organizaciones que mejor avanzan son aquellas que incorporan estos riesgos y oportunidades en su planificación, con métricas claras, sistemas de información robustos y una gobernanza adecuada”.
La disponibilidad de agua aparece como una preocupación transversal en varias de las empresas consultadas. Para Eco Aguas y Bebidas Saludables, cuya actividad depende directamente de este recurso, la discusión climática dejó hace tiempo de ser una cuestión exclusivamente ambiental. “La creciente necesidad de gestionar las cuencas de manera sostenible hizo que la adaptación y el cuidado del agua pasaran a formar parte de las decisiones estratégicas del negocio”, explica Sol Rodrigo, gerente de Sustentabilidad y Comunicación Corporativa.
La compañía profundizó el monitoreo de las cuencas, incorporó herramientas de gestión hídrica y desarrolló iniciativas junto a instituciones científicas y actores territoriales para fortalecer la resiliencia frente a escenarios futuros.
En Mendoza, la empresa impulsó, junto al Departamento General de Irrigación y la Universidad Nacional de Cuyo, un proyecto para mejorar la gestión del acuífero de la cuenca del río Tunuyán Superior, que ya permitió preservar más de dos millones de metros cúbicos de agua. “Promovemos acciones de sensibilización, generación de conocimiento y acompañamiento a productores y vecinos para optimizar el uso del recurso”, relata Rodrigo.
En Mendoza, la problemática también atraviesa a la industria vitivinícola. Para Domaine Bousquet, la menor disponibilidad de agua y la creciente variabilidad climática comenzaron a modificar directamente la gestión de los viñedos.
Irma Remigio, coordinadora de Sustentabilidad de la bodega, explicó que la disminución de los glaciares andinos, las sequías prolongadas y la recurrencia de eventos extremos alteraron las condiciones productivas: ya obligaron a muchas fincas mendocinas a profundizar las bombas de extracción de agua, incrementando los costos operativos y energéticos.
La agricultura y la vitivinicultura figuran entre las actividades más expuestas a las variaciones climáticas. En la Empresa B Domaine Bousquet observan cambios en los patrones históricos del clima. Según Remigio, los inviernos son más secos, las lluvias estivales más intensas y las olas de calor generan mayor estrés hídrico sobre las plantas.
Las heladas tardías también comenzaron a repetirse con mayor frecuencia. La empresa registró pérdidas de rendimiento asociadas tanto a episodios de granizo como a estos eventos extremos.
Frente a este escenario, la bodega optimizó el manejo del riego, incorporó sensores de suelo para mejorar la eficiencia hídrica y adoptó prácticas como el uso de cubiertas vegetales que permiten reducir entre tres y cuatro grados la temperatura de la canopia y proteger los racimos durante los períodos de calor extremo.
“Hace unos diez años que empezamos a sentir los efectos del cambio climático en el mundo del vino”, afirma Anne Bousquet, presidenta y cofundadora de la bodega. Y agrega que muchas regiones vitivinícolas ya están adelantando sus cosechas debido a los cambios de temperatura.
La adaptación también alcanza a sectores que no dependen del clima de forma directa. En Holcim Argentina, la mirada está puesta tanto en la mitigación como en la preparación frente a fenómenos extremos. Mariana Tortoza, jefa de Ambiente de la compañía, explica que cuentan con metodologías internas para evaluar la continuidad operativa y la integridad de las instalaciones frente a posibles contingencias climáticas. “La adaptación requiere una mirada integral”, señala. En ese marco, la empresa avanzó en iniciativas vinculadas con energías renovables, eficiencia operativa y economía circular.
En la industria de la belleza, el cambio climático también comenzó a modificar la forma de planificar los negocios. Mariana Petrina, directora de Comunicación, Asuntos Públicos y Sustentabilidad de L’Oréal Argentina, sostiene que el punto de inflexión no fue un único evento, sino una acumulación de señales que la empresa pudo identificar gracias a más de una década de medición de su huella de carbono. “El cambio climático dejó de ser un riesgo en el horizonte y pasó a ser una variable operativa del presente”, afirma.
Según explica, esa evidencia impulsó cambios en distintos niveles de la compañía: desde el abastecimiento de materias primas bajo criterios de trazabilidad y agricultura regenerativa hasta la incorporación de energías renovables, nuevos criterios de diseño de productos y herramientas para medir el impacto ambiental de las formulaciones antes de llegar al mercado.
Aunque los desafíos varían según el sector, las entrevistas coinciden en un punto, que es sintetizado por Irma Remigio: “la principal lección es que la adaptación ya no es una opción, sino una necesidad”.
Esta semana comienza el Mundial de Fútbol y nos permite hablar sobre los efectos del cambio climático en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. Según un nuevo análisis de Climate Central, el Mundial de Fútbol 2026 tendrá una mayor exposición a temperaturas capaces de afectar el rendimiento de los jugadores debido al calentamiento global provocado por la actividad humana. Lee la nota acá.
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Movilidad sostenible: las ciudades latinoamericanas que Oxford señala como referentes
Un reciente estudio de la Universidad de Oxford, publicado en la revista científica Sustainable Cities and Society, analiza 205 ciudades globales de más de un millón de habitantes. Lo destacado de las ciudades latinoamericanas:
- Buenos Aires (Argentina) aparece como una de las ciudades líderes de América Latina por la optimización de su transporte masivo. El estudio resalta sus proyectos de movilidad compartida, como los sistemas de bicicletas y autos compartidos, y la mejora en los corredores de buses de tránsito rápido (BRT), además de posicionarla como un centro destacado en la aplicación de tecnología a la infraestructura y la renovación del espacio público. Su desafío pendiente es equilibrar ese desarrollo con la mitigación de las «islas de calor» en las zonas de mayor densidad asfáltica, protegiendo a la población más vulnerable.
- Bogotá (Colombia) es uno de los referentes de la región en movilidad sostenible. El reporte subraya su flota de buses y taxis eléctricos como un caso en el que la tecnología cumple una doble función: reduce la huella de carbono y, al mismo tiempo, mejora la accesibilidad del transporte para comunidades vulnerables.
- Medellín (Colombia) se distingue por su sistema de transporte masivo e integrado. Las escaleras eléctricas y los metrocables que conectan las comunas son señalados como ejemplo de cómo la innovación puede resolver problemas concretos de accesibilidad en barrios históricamente postergados, bajando la huella ambiental sin dejar atrás a la población.
- Ciudad de México (México) es identificada como el principal nodo regional en el desarrollo e integración de marcos normativos para edificios inteligentes y verdes (smart and green buildings), con foco en la eficiencia energética. Su aporte está menos en la movilidad y más en regular y ordenar cómo se construye la ciudad.
- Montevideo (Uruguay) se destaca por la digitalización de sus servicios públicos. El estudio valora estas herramientas por su impacto directo en la interacción con la ciudadanía y en la gobernanza local, un enfoque alineado con la idea de «ciudades inteligentes» centradas en las personas y no solo en la tecnología.
Para tomar nota
La UBA ofrece asesoramiento gratuito ante la creciente tendencia al endeudamiento y morosidad de familias y PYMEs. Especialistas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, pertenecientes al Centro de Estudios de la Economía Personal y los Pequeños Negocios (CEGEPyN), llevan adelante un voluntariado integrado por profesores, graduados y estudiantes avanzados de distintas carreras de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, que brinda asesoramiento gratuito en materia administrativa, contable, económica e impositiva con el objetivo de mejorar la situación financiera de las personas y los pequeños comercios.
Los niveles de morosidad y endeudamiento se ubican por encima de los registrados desde 2009. Según un informe del Centro de Estudios para la Recuperación de la Argentina (Centro RA), la morosidad aumentó 9,6 puntos porcentuales, al pasar del 2,5% al 12,1%.
Desde el CEGEPyN elaboraron una guía rápida de consejos que ayudan a afrontar esta problemática de manera más organizada:
- Reunir toda la información sobre la situación de la deuda: juntar resúmenes de tarjeta, contratos de préstamos y notificaciones de mora. Consultar la Central de Deudores del BCRA online. Es necesario contar con un panorama completo: montos, tasas, cuotas pendientes y estado de cada deuda. Este paso puede generar angustia, pero es indispensable.
- Diferenciar el costo de cada deuda: no todas las deudas pesan igual. El Costo Financiero Total (CFT) de una tarjeta de crédito puede ser varias veces superior al de un préstamo personal bancario. Conocer estas diferencias permite priorizar qué resolver primero y dónde buscar alternativas. La tasa es el ritmo al cual crecen las deudas.
- Elaborar un registro detallado de la economía personal: ingresos de todas las fuentes (formales e informales) y gastos discriminados por rubro. Este ejercicio permitirá obtener una fotografía realista del flujo de ingresos y gastos.
- Explorar opciones de refinanciación más accesibles: antes de tomar un nuevo crédito para cubrir otro, es importante consultar con la entidad bancaria sobre los planes de refinanciación disponibles.
- Priorizar según costo e impacto: identificar cuáles de las deudas adquiridas generan más intereses (generalmente tarjetas y microcréditos) y cuáles pueden tener consecuencias más inmediatas (embargos o corte de servicios). Es muy complejo atender todo al mismo tiempo, por eso se necesita un orden estratégico.
- Armar un plan gradual y revisarlo periódicamente: no se trata de resolver todo en un mes. Un plan realista, con metas intermedias y revisión mensual, es más sostenible que cualquier solución mágica. La constancia y la información son las mejores herramientas.
- Pedir ayuda profesional: es importante contar con orientación. Existen consultorios gratuitos de asesoramiento financiero y legal en la UBA. Tomar decisiones financieras desde la desesperación suele agravar el problema.
Aquellas personas interesadas en solicitar asesoramiento personalizado sin cargo pueden contactarse con el Centro de Estudios de la Economía Personal y los Pequeños Negocios a través de su sitio web: cegepyn.economicas.uba.ar/
Hasta aquí llegamos hoy. Los leo en [email protected]
Hasta el martes,
Flor.