¡Hola! Hace unas semanas lei el informe sobre apuestas online y adolescencia del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina y quise conversar con ellos para entender más sobre el fenómeno. Me llamó la atención no solo la magnitud del fenómeno, sino el tipo de vínculo que empieza a construirse entre adolescentes y dinero. En los últimos años venimos hablando mucho de nuevas economías, de inclusión financiera y de digitalización. Pero en paralelo, crece otra relación: más inmediata, más riesgosa y muchas veces invisible. En la conversación con Luciana Marino se puede ver que no se trata solo de apuestas, sino de consumo, expectativas y formas de habitar lo económico en una generación atravesada por redes sociales.
Seis de cada diez adolescentes están expuestos a las apuestas online: qué hay detrás de este fenómeno

Las apuestas online dejaron de ser un fenómeno marginal entre adolescentes en Argentina. Según el informe del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina, seis de cada diez jóvenes están expuestos al juego online, ya sea porque participan directamente o porque alguien cercano lo hace.
El estudio, basado en más de 11.400 encuestas en 16 provincias, muestra que el 16% de los adolescentes ya apostó alguna vez, mientras que un 45% no lo hizo pero convive con personas que sí participan. La exposición, entonces, no es solo individual sino social: circula en grupos de amigos, familias y entornos digitales.
Uno de los rasgos más relevantes es la edad de inicio. El vínculo con las apuestas comienza entre los 13 y 14 años y crece progresivamente hasta la mayoría de edad, lo que da cuenta de un ingreso temprano a dinámicas de riesgo en entornos digitales con escasos controles.
La brecha de género también es significativa: los varones apuestan tres veces más que las mujeres (24% frente a 8%), y lo hacen con mayor frecuencia. Sin embargo, las motivaciones muestran matices: mientras ellos se vinculan más desde la lógica de competencia entre pares, en ellas pesa más la influencia del entorno cercano.
Las razones para apostar combinan curiosidad, entretenimiento y expectativas económicas. El 89% lo hace “para probar suerte” y el 84% por diversión, pero más de la mitad cree que es posible ganar dinero fácil y rápido.
Ese punto conecta con una dimensión más profunda: la relación con el dinero. “La expectativa de generar dinero rápido fue una de las principales motivaciones y eso nos llevó a trabajar la vinculación con el dinero como eje central”, explicó Luciana Marino, coordinadora nacional de Juventud de Cruz Roja Argentina.
En ese sentido, el informe revela que el 83% de quienes apuestan utiliza billeteras virtuales, muchas veces asociadas a cuentas familiares o facilitadas por terceros. También aparecen intermediarios, los llamados “cajeros”, y bonos promocionales como puerta de entrada.
“Hay personas que les escriben por redes sociales y les ofrecen dinero para empezar. También usan tarjetas familiares sin que haya un control claro”, explicó Marino.
El ecosistema digital funciona como un amplificador. Entre el 71% y el 79% de los adolescentes estuvo expuesto a publicidad de apuestas online, muchas veces a través de influencers, eventos deportivos o plataformas de streaming.
Esta exposición constante contribuye a la normalización. Las apuestas se integran a dinámicas cotidianas, se comparten entre pares y se vuelven parte del lenguaje digital juvenil. “No les resulta ajeno porque utilizan los mismos mecanismos que los videojuegos: recompensas, puntos, estímulos”, agregó Marino.
Pero los efectos no son menores. El 79% de quienes apuestan reconoce el riesgo de adicción, el 12% se endeudó y el 69% reporta ansiedad o malestar asociado a la práctica. También se registran impactos en el sueño y el rendimiento escolar.
A pesar de esto, la regulación aparece como insuficiente. Ocho de cada diez adolescentes consideran que las medidas para impedir el acceso de menores no funcionan. A esto se suma la dificultad para distinguir entre plataformas legales e ilegales.
Frente a este escenario, la demanda de herramientas es clara. El 75% de los jóvenes pide mayores controles y una proporción significativa reclama espacios de información y acompañamiento .
Desde Cruz Roja, la respuesta apunta a la prevención y al trabajo en territorio. “No queríamos solo bajar información, sino generar espacios de reflexión para que puedan entender qué los lleva a apostar”, explicó Marino.
Los talleres que ya están en marcha abordan tres ejes: riesgos, vínculo con el dinero y conversación con adultos. Un dato que encendió alertas es que entre el 79% y el 87% de los adolescentes no habla del tema ni en la escuela ni en su casa. Ahí aparece quizás uno de los nudos del problema: no se trata solo de regular plataformas, sino de abrir conversaciones.
Un filtro pensado para lo invisible: desarrollan en Argentina un dispositivo doméstico contra microplásticos
Un equipo del CONICET diseña un sistema que combina luz UVC y materiales de residuos industriales para remover micro y nanoplásticos del agua, un desafío aún pendiente en los filtros actuales. Lee la nota en Otra Economía.
Sumate a la comunidad de Otra Economía
Nueva propuesta para la comunidad de Otra Economía. Este año, a partir de abril voy a hacer una serie de entrevistas en vivo, donde los miembros de la comunidad van a poder participar con sus preguntas.
Con tu aporte económico vas a poder ser parte del espacio. La primera invitada será: Adriana Marina, economista y emprendedora social argentina, fundadora de la empresa social Animaná.
Emprendedores de 22 años recaudan US$2.7 millones para combatir incendios forestales con IA
La startup climate-tech Satellites on Fire, liderada por su co-founder y CEO Franco Rodriguez Viau (22), cerró una ronda de inversión de US$2.7 millones liderada por Dalus Capital, con la participación de destacados fondos como Draper Associates, Vitamin C y Draper Cygnus VC, entre otros.
El proyecto nació, junto a Joaquín Chamo y Ulises López Pacholczak, a partir de una experiencia personal de Rodríguez Viau con los incendios forestales en la Argentina. Durante su adolescencia, vio de cerca cómo el fuego afectó a familias de su entorno y destruyó viviendas, una situación que lo llevó a pensar en una herramienta capaz de detectar focos de incendio con mayor anticipación y mejorar la capacidad de respuesta.
Con esa base, la compañía desarrolló una plataforma impulsada por inteligencia artificial que integra información satelital cada cinco minutos, cámaras en torres y modelos de simulación de propagación. El sistema envía alertas en tiempo real por WhatsApp, mail o SMS para que equipos de emergencia, empresas y gobiernos puedan actuar más rápido.
En 2025, el sistema ayudó en la respuesta a más de 600 incendios forestales. A diferencia de los sistemas existentes que desarrollan sus propios satélites o sus propias cámaras, lo cual es lento, costoso y difícil de escalar, el diferencial Satellites on Fire radica en ser una plataforma basada en software que integra cualquier tipo de tecnología y logra detectar focos de incendio, en promedio, 35 minutos antes que el sistema de la NASA.
La empresa ya cuenta con más de 55.000 usuarios bajo un modelo freemium y alimentó sus algoritmos con más de 20.000 validaciones en campo, construyendo una de las bases de datos de reportes terrestres más grandes de América Latina.
Con la nueva inversión, la startup planea mejorar sus modelos de IA, lanzar un producto de seguros paramétricos contra incendios junto a AON y desarrollar herramientas para medir el impacto ambiental, incluyendo emisiones de CO2 evitadas. También avanzará en su expansión hacia el mercado de Estados Unidos.
En enero, conversé con Rodriguez Viau. Podes ver la nota acá.
Qué ver este finde
El documental The Plastic Detox, dirigido por Louie Psihoyos y Josh Murphy, propone una pregunta incómoda: ¿cuánto de nuestra vida cotidiana está atravesado por químicos invisibles? A partir de historias de seis parejas con dificultades de fertilidad, la película explora cómo los plásticos, presentes en envases, ropa, cosméticos o utensilios, pueden impactar en la salud. Con el acompañamiento de la epidemióloga Shanna H. Swan, el experimento sigue durante tres meses un intento por reducir la exposición a estas sustancias y observar si hay cambios concretos en el cuerpo.
Más allá de la fertilidad como puerta de entrada, el documental amplía el foco hacia un problema estructural: la dependencia global del plástico y sus efectos a largo plazo. Entre entrevistas con científicos, activistas y diseñadores, The Plastic Detox combina evidencia con decisiones prácticas, mostrando que pequeños cambios en hábitos diarios, desde cómo compramos alimentos hasta qué usamos sobre la piel, pueden marcar una diferencia. Sin caer en un tono alarmista, deja abierta una tensión: cuánto depende de decisiones individuales y cuánto de regulaciones que todavía no llegan.
Hasta aquí llegamos hoy. Los leo en [email protected]
Hasta el martes,
Flor.