¡Hola! En esta edición vamos a recorrer cómo se dona en distintas partes del mundo y qué mueve a las personas a hacerlo. Desde países donde la generosidad crece a pesar de la escasez, hasta Sudamérica, donde la ayuda directa sigue siendo protagonista. También vamos a mirar el caso de Argentina, donde la solidaridad con la familia y los cercanos convive con un incipiente crecimiento de las donaciones a ONGs y el voluntariado. Y te presento una herramienta que promete hacer más fácil conectar proyectos con personas dispuestas a ayudar: el Buscador Solidario.
La geografía de la generosidad: así se dona en el mundo

Un informe de la Charities Aid Foundation (CAF) pone sobre la mesa una realidad que rompe estereotipos: las personas en países de bajos ingresos donan, proporcionalmente, el doble que quienes viven en países ricos. Según el World Giving Report 2025, en promedio destinan el 1,45% de sus ingresos a causas solidarias, frente al 0,7% en los países de altos ingresos. En África, el promedio llega al 1,54%, mientras que en Europa apenas alcanza el 0,64%. Nigeria encabeza el ranking global con un 2,83% de ingresos donados. Al mismo tiempo, tres países del G7 presentan algunos de los niveles más bajos de donaciones como proporción del ingreso (Francia 0,45%, Alemania 0,39% y Japón 0,16%).
La investigación, basada en más de 50.000 entrevistas en 101 países, no solo mide cuánto se dona, sino también qué motiva a las personas a hacerlo. La mayoría dona para marcar una diferencia en una causa que le importa (65%). Además, casi una quinta parte (18%) se inspira en algo que vio en las noticias, y las redes sociales son la principal vía para descubrir nuevas organizaciones benéficas (14%). En un momento en que las organizaciones de caridad de todo el mundo enfrentan dificultades de financiación, las personas dicen que estarían más dispuestas a donar si tuvieran más dinero (45%), si supieran más sobre cómo se gastará su aporte (36%) y sobre el impacto que podría tener la organización (35%).
En todo el mundo, las personas de 35 a 44 años donaron casi 1,5 veces más de su ingreso que las mayores de 65 años (1,18% frente a 0,83%).
A nivel global, la causa más popular es infancia y juventud, apoyada por el 29% de las personas, y figura entre las principales en todos los continentes. Uno de cada cuatro (26%) donantes apoyó la ayuda humanitaria y la respuesta a desastres, y las personas en Asia (16%) fueron las más proclives a apoyar causas ambientales.
A nivel global, las personas tienden a confiar y valorar más a las organizaciones locales, seguidas por las nacionales y luego las internacionales. La investigación también concluye que la gente es más generosa cuando su gobierno fomenta las donaciones. Cuando un gobierno las promueve, las personas además son más propensas a confiar en él y a considerarlo más importante para la sociedad.
“En todo el mundo, las organizaciones con propósito social enfrentan fuertes vientos en contra en materia financiera. Los modelos tradicionales de financiación deben cambiar a medida que evolucionan los patrones de comportamiento y los gobiernos recortan su gasto en ayuda y desarrollo, mientras la filantropía intenta responder”, dice Neil Heslop OBE, director ejecutivo de la Charities Aid Foundation
En Sudamérica, la tendencia muestra un fuerte arraigo de la ayuda directa: más de la mitad de la población prefiere donar a personas de forma personal, aunque el 35% colabora con organizaciones y el 20% lo hace por motivos religiosos. Esto indica una fuerte tendencia regional hacia la donación directa, aunque la ayuda formal también tiene un peso significativo.
Argentina: una mirada local con datos recientes
El estudio Cultura de Dar, elaborado por Qendar, Voices! y el Centro de Innovación Social de la Universidad de San Andrés, ofrece un retrato actualizado de los hábitos solidarios en Argentina. Los resultados muestran que 7 de cada 10 personas aportaron fondos a organizaciones sociales en algún momento, aunque no necesariamente se consideran a sí mismas “donantes” en sentido formal.
En los últimos 12 meses, 5 de cada 10 argentinos participaron en una rifa solidaria y otro 5 de cada 10 apoyó económicamente a familiares. La donación directa de dinero es frecuente: 6 de cada 10 personas la realizaron, repartidas entre un 30% que ayudó a amigos o conocidos y otro 30% que lo hizo a extraños o personas con las que no tiene vínculo directo.
La relación con las instituciones religiosas también se refleja en la solidaridad: 3 de cada 10 declararon haber contribuido con dinero en alguna colecta durante un servicio religioso. En cuanto a las organizaciones no gubernamentales, 3 de cada 10 realizaron donaciones en el último año, 2 de cada 10 lo hicieron alguna vez en su vida, y la misma proporción mantiene un aporte mensual sostenido.
El voluntariado, aunque menos extendido, sigue siendo significativo: en 2024, 2 de cada 10 argentinos dedicaron parte de su tiempo a tareas solidarias, confirmando que el compromiso social en el país combina tanto el aporte económico como el involucramiento personal.
