A lo largo de una década, la Fundación Boreal brindó atención médica integral a más de 18.500 personas, se recetaron y entregaron 9.500 anteojos y se realizaron operativos territoriales en 749 localidades, parajes y poblados rurales. Esta acción se realiza a través del programa Promover Salud, que es una herramienta sanitaria con presencia en las poblaciones rurales de Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Mendoza y Córdoba.
El director ejecutivo de la fundación, Cristian Mur explica que muchas de las personas que integran estas comunidades rurales no cuentan con el acceso a servicios de salud, ya sea por encontrarse geográficamente lejos de las grandes ciudades, como también por el propio colapso del sistema público sanitario o las dificultades para conseguir turnos y atención médicaCon más de 10 años trabajando en territorio, su equipo ha podido detectar las principales problemáticas que enfrenta cada región y crear soluciones con impacto y articulación local para reducir la brecha en el acceso a la salud.
Luego de la pandemia, la fundación pudo comprar y reacondicionar tres unidades móviles para realizar los operativos sanitarios. Las mismas funcionan como consultorios de salud. Sobre este tema, Mur amplia: “Tenemos un colectivo sanitario que recorre el norte, otro que recorre la región de Cuyo y un minibús convertido en consultorio oftalmológico que brinda servicios en el norte y el centro del país”.
El equipo de profesionales médicos junto a los integrantes de la fundación, detectaron que existía un tiempo de demora muy prolongado (de dos a tres meses) entre la receta médica que indicaba la utilización de anteojos y la entrega de los mismos, ya que la confección se realizaba en laboratorios ópticos de Mendoza y Rosario. Esta demora provocaba que muchas personas perdieran interés en continuar su tratamiento visual y no se acercaran más a los consultorios móviles.
Frente a ese panorama, la Fundación logró dar un paso más y revertir la situación. Mur profundiza: “Surgió la posibilidad de empezar a fabricar los marcos utilizando materias primas reciclables, como las tapitas plásticas, en lugar de importarlos. Nuestra idea fue crear un proceso circular de producción, buscando sumar la sustentabilidad dentro del programa sanitario”. Las tapitas son acercadas por las propias comunidades a los operativos territoriales desplegados en localidades como San Antonio de los Cobres, Tartagal, Salar de Pocitos y Monte Quemado. 14 tapitas de plástico recicladas son suficientes para confeccionar un marco de anteojo.
Sobre el proceso de producción, Mur indica que es sencillo, cuando llegan las tapitas a la fábrica ubicada en Monte Grande, Famaillá, Tucumán. Allí, se clasifican por color y por forma ya que existen diferentes gramajes y calidades. Se las lava, se les quita un pequeño vinilo o plástico interno y después se muelen dos veces en el molino para obtener una mezcla más homogénea. El último paso es montar ese plástico molido en una inyectora que lo coloca en unas matrices. Acabado, pulido y colocación de tornillos, son las últimas etapas del proceso.
Al contar con una fábrica de marcos de anteojos y un laboratorio óptico propio, inaugurado en diciembre del 2025, la fundación cuenta con un stock permanente de marcos y cristales que permiten la confección veloz de los anteojos recetados, acortando de tres meses a siete días los tiempos de entrega. Además, se optimizaron los procesos, se bajaron los costos y se generó empleabilidad local.

En articulación con la Embajada de Alemania, lograron adquirir los fondos necesarios para comprar equipamiento óptico especializado. Contar con recursos propios permite triplicar la cantidad de anteojos entregados mensualmente. En el año 2025, fueron entregados 1.200 anteojos y en los primeros tres meses del 2026, ya se confeccionaron 520 unidades. Se planifica entregar 3.000 pares al finalizar el año.
Además de la atención oftalmológica, los operativos móviles, que funcionan de manera gratuita para la población, suman atención en odontología, clínica médica, cardiología, electrocardiograma, fonoaudiología. En promedio, se asignan 90 turnos diarios de atención profesional en los operativos móviles.
Otro dato importante que menciona el director ejecutivo tiene relación con la forma en que se puede dar el vínculo con las comunidades. Él explica que el mismo se puede construir desde tres partes: acciones coordinadas con los municipios, como también a través de alguna organización (fundaciones, iglesias, comedores, clubes de barrios, escuelas, referentes locales) o empresas, mediante sus políticas de responsabilidad social empresaria.
A nivel personal, Mur reflexiona: “Me sigue motivando pensar siempre en el valor agregado de los proyectos. En este caso me motiva seguir encontrándole la vuelta a poder incluir a personas que no tienen acceso a la salud. Nuestro propósito es consolidarnos como una fundación de renombre en lo que refiere a la prevención y promoción de la salud, a nivel federal”.
