Liderazgo global desigual: solo uno de cada siete países está dirigido por una mujer
Nuevos datos de la Unión Interparlamentaria (UIP) – ONU Mujeres muestran que las mujeres ocupan solo el 22,4 por ciento de los cargos del gabinete y el 27,5 por ciento de los escaños parlamentarios en todo el mundo.
Otra Economía |
marzo 12, 2026

La infrarrepresentación de las mujeres en el liderazgo político sigue siendo abrumadora en todo el mundo: los hombres continúan tomando la mayoría de las decisiones de peso. En 2026, solo hay 28 países en donde una mujer ocupa la Jefatura de Estado o de Gobierno, y en 101 países eso nunca ha sucedido, según los últimos datos publicados por la UIP y ONU Mujeres.

Cuando a las mujeres se las excluye del liderazgo político, las decisiones que determinan las prioridades económicas, de seguridad y para la paz se toman sin tener en cuenta la experiencia de la mitad de la población mundial. Los datos mundiales más recientes ponen de manifiesto el estancamiento —y, en algunos casos, el retroceso— de la presencia de mujeres en los puestos de liderazgo político, sobre todo en el poder ejecutivo.

Entre los datos publicados por la UIP y ONU Mujeres, cabe destacar que a escala mundial, las mujeres solo ocupan el 22,4 por ciento de los puestos en los gabinetes ministeriales, en comparación con el 23,3 por ciento de 2024, lo que supone un retroceso tras años de avance gradual. Aunque 14 países han alcanzado la paridad de género en sus gabinetes, y demuestran que la representación igualitaria es posible, todavía hay ocho países sin ninguna ministra.

Las mujeres representan el 27,5 por ciento de los escaños parlamentarios en todo el mundo, un ligero incremento con respecto al 27,2 por ciento de 2025. Ese aumento de apenas 0,3 puntos porcentuales supone el segundo año consecutivo con los crecimientos más lentos registrados desde 2017, e indica lo despacio que avanza la paridad en la esfera política.

Las mujeres también están perdiendo terreno en los Parlamentos. En enero de 2026, en el mundo había 54 presidentas parlamentarias, es decir, un 19,9 por ciento del total. Esta cifra representa un descenso de casi cuatro puntos porcentuales con respecto al año anterior y la primera caída en el número de mujeres presidentas en 21 años.

Las políticas se enfrentan a crecientes niveles de hostilidad e intimidación pública, tanto en el mundo digital como en el físico. El 75 por ciento de las parlamentarias encuestadas afirmó haber sufrido amenazas públicas, en comparación con el 68 por ciento de los parlamentarios, una tendencia que disuade a las mujeres de intentar ocupar cargos y ralentiza el avance hacia un poder político igualitario.

Incluso cuando las mujeres alcanzan puestos de liderazgo, suelen centrarse en un limitado abanico de carteras vinculadas tradicionalmente con los sectores sociales.

Las mujeres dirigen el 90 por ciento de los ministerios de igualdad de género y el 73 por ciento de los dedicados a la infancia y a la familia, lo que exacerba estereotipos de género de larga data en el liderazgo político. Los hombres siguen manteniendo un dominio casi exclusivo de ministerios como los de defensa, asuntos interiores, justicia, economía, gobernación, salud y educación.

“En un momento de creciente inestabilidad global, escalada de conflictos y una notoria reacción contra los derechos de las mujeres, apartarlas del liderazgo político debilita la capacidad de las sociedades para abordar cualquier desafío”. asegura Sima Bahous, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres. “Las mujeres aportan perspectivas y experiencias esenciales para tomar mejores decisiones, evitar los conflictos y construir una paz duradera. Cuando las mujeres participan de lleno en la dirección política, los países son más estables, las políticas responden a la población y las comunidades se preparan mejor para afrontar las crisis del mundo actual”, agrega.

“La UIP ha demostrado en repetidas ocasiones que las cuotas bien diseñadas y una firme voluntad política son esenciales para acelerar el cambio y garantizar que los procesos democráticos de toma de decisiones tengan en cuenta la voz de las mujeres. Al mismo tiempo, mujeres y hombres deben trabajar codo con codo, en igualdad de condiciones, para transformar la cultura política, cuestionar los estereotipos y construir Parlamentos inclusivos que reflejen la población a la que representan”, declaró Martin Changonga, Secretario General de la Unión Interparlamentaria.