En un escenario regional atravesado muchas veces por la falta de financiamiento y las dificultades para implementar proyectos con impacto social, el sector privado puede involucrarse en la generación de soluciones para dar respuesta a problemáticas críticas como los bajos niveles de alfabetización, la falta de acceso a redes de agua potable y a la vivienda digna y los desafíos para acceder a salud de calidad, que se observan con mayor frecuencia cuando al alejarse de las grandes urbes.
Sea cual sea la problemática, es destacable el trabajo que muchas empresas privadas y fundaciones llevan adelante poniendo a disposición recursos e implementando proyectos con continuidad temporal que impactan positivamente en las personas, mejorando la calidad de vida. Parte de esta conversación tuvo lugar en el evento aniversario por los 30 años del Grupo de Empresas y Fundaciones (GDFE), asociación civil sin fines de lucro comprometida con el desarrollo sostenible. Su política de trabajo contempla el diálogo y el encuentro entre diferentes actores de la sociedad civil, la academia, el sector público y privado con el propósito de repensar el rol de la inversión social frente a los desafíos actuales tanto de la coyuntura argentina, como también desde una mirada regional, en alianza con países del continente como Brasil, México y Colombia.
Javier García Moritán, Director Ejecutivo de GDFE, reflexiona sobre el avance del individualismo en relación a la potencia del trabajo colectivo y lo ejemplifica afirmando: “Es indispensable alinear recursos, esfuerzo, capacidades hacia esas misiones comunes. El desafío es ver si somos capaces de que la misión común prime por sobre el deseo particular”
Un ejemplo que da cuenta del impacto que producen las alianzas y el trabajo colaborativo entre privados, es la iniciativa “Acción colectiva por la educación”. Se trata de una iniciativa llevada que se despliega en los territorios de las provincias argentinas de San Juan y Rio Negro, en la cual encuentran trabajando treinta empresas y fundaciones con el propósito de aumentar las cifras de alfabetización y mejorar las oportunidades de desarrollo laboral y profesional en estudiantes de nivel secundario.
Sobre el trabajo que llevan adelante desde GDFE, García Moritan explica que, en relación a los principales temas de inversión social en Argentina, cerca del 88% se destina a educación, seguida por la inclusión laboral o empleabilidad, la generación de ingresos, el desarrollo local y el fortalecimiento de la sociedad civil. Asimismo, considera indispensable seguir generando conciencia en el sector privado para que puedan reconocerse a sí mismos como mejores actores sociales y resalta el desafío que tiene el sector en animarse a levantar la voz y posicionarse dentro de las agendas.
“El sistema se defiende, no quiere que lo cambiemos”, es uno de los recordatorios que, a lo largo de la jornada por los 30 años de GDFE, los diferentes oradores, mencionaron para dar cuenta de las dificultades que muchas veces enfrentan, como líderes, cuando se proponen implementar cambios estructurales, como por ejemplo, el trabajo en territorio para reducir la brecha de comprensión lectora de los estudiantes. David Saad, presidente del Instituto Natura, junto a Cassio Franca, secretario general de GIFE compartieron la visión de que la colaboración no es opcional, ya que estamos frente a un panorama global muy complejo, donde se vuelve central la inclusión productiva y el desarrollo comunitario, que nos empuja a unir esfuerzos y a tomar real dimensión de la importancia de poder medir el impacto y sostener las acciones en el tiempo.
Un futuro común como lema de trabajo implica necesariamente avanzar en acuerdos que pongan como foco el bien común. En este sentido, lo que desde GDFE identifican como prioritario es acelerar la acción colectiva, volver aspiracional las alianzas y proyectos asociativos más que la genialidad individual. Para profundizar esta visión, Javier propone llevar más lejos la idea de ¿qué nos debemos unos a otros?, como concepto de reciprocidad y de corresponsabilidad y afirma que la respuesta a esa pregunta está ligada a los valores compartidos, las miradas más cualitativas, que promueven una sanación social, un vínculo genuino que fortalece a las comunidades.
