¡Hola! Ayer comenzó la COP30 en Belém que se extiende hasta el 21 de noviembre. Después de once años, la cumbre del cambio climático volvió a América latina y nada menos que a la región de la Amazonia. Voy a contarles cómo se vive el comienzo de este evento que reúne a negociadores, organizaciones de la sociedad civil y periodistas.
COP30 en Belém: la Amazonia como epicentro de la acción climática global

Entre el calor y la humedad, se lleva a cabo la COP30 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), que cuenta con más de 56.000 personas inscriptas. Provisionalmente, es la segunda COP más grande de la historia, solo por detrás de la COP28, celebrada en Dubai.
Uno de los puntos a tener en cuenta es que Estados Unidos por primera vez no está presente. Donald Trump se caracteriza por negar el cambio climático. Argentina, que sigue una línea similar, si participa. Encabeza el grupo de negociaciones Eliana Saissac, directora de Asuntos Ambientales de la Cancillería.
La infraestructura viene siendo un desafío, ya que la plaza hotelera no alcanza para todas las personas que llegan a la ciudad. Dos cruceros llegaron para funcionar como hoteles flotantes para delegaciones y otros participantes. Las embarcaciones ofrecen cerca de 6.000 plazas.
Con cabello de fuego, pies al revés y cuerpo de niño, el Curupira es el personaje del folclore brasileño conocido como el guardián de los bosques y de los animales. Elegido como símbolo de la identidad visual de la COP30, representa el compromiso de la presidencia brasileña con la implementación de acciones efectivas para reducir las emisiones de gases que provocan el calentamiento global.
En la ceremonia de apertura, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva defendió que celebrar la COP30 en Belém fue «una decisión política y simbólica», con el objetivo de mostrar que la Amazonia forma parte de la solución climática y no solo es objeto de debate.
“El bioma más diverso de la Tierra es el hogar de casi 50 millones de personas, entre ellas 400 comunidades indígenas. La Amazonia no es una entidad abstracta, es hogar, es economía, es cultura, es vida. Traer la COP al corazón de la Amazonia ha sido una tarea ardua, pero necesaria. Cuando se vayan de Belém, los delegados se irán con el compromiso de actuar, y la población de la ciudad conservará las inversiones en infraestructura que ha traído esta conferencia. Y el mundo podrá decir, por fin, que conoce la realidad de la Amazonia».
Entre los temas centrales que se esperan tratar se encuentran la reducción de las emisiones de metano, medidas de adaptación, financiamiento y la transición energética justa.
Marajó: saberes ancestrales frente a la crisis climática

El viernes y el sábado viajé al archipiélago de Marajó, en el estado de Pará. Se trata del mayor territorio fluvio-marino del mundo. Reúne alrededor de 3.000 islas y alberga manglares, bosques, marismas y campos naturales. Allí viven comunidades quilombolas, ribereñas, indígenas y otras poblaciones tradicionales que conservan conocimientos ancestrales vinculados al manejo sostenible de la tierra. Sin embargo, este territorio enfrenta desafíos profundos vinculados al avance del agronegocio, la deforestación y los impactos crecientes del cambio climático.
En ese contexto se desarrolla el proyecto Marajó Resiliente, una iniciativa liderada por Fundación Avina en alianza con Instituto Belterra, Conexus y el Instituto Internacional de Educação do Brasil, con financiamiento del Fondo Verde para el Clima. Su propósito es fortalecer la resiliencia climática de familias agricultoras y comunidades tradicionales mediante la implementación de sistemas agroforestales, la diversificación de ingresos y el fortalecimiento de la gobernanza climática local.La realidad climática en Marajó se vuelve cada vez más evidente para quienes viven allí.
Alessandra Santos, integrante de la comunidad de Assurêmas, describió los cambios recientes en su entorno: “Hoy estamos sintiendo los efectos del cambio climático, nos está afectando mucho. La marea sube y nuestro pescado desaparece. Nuestros cangrejeros tienen que ir mucho más lejos por la erosión y el avance del agua. También lo sentimos en la salud, porque vivimos con problemas respiratorios debido al calor excesivo y al polvo”.
El proyecto se basa en reconocer que las soluciones ya existen en las prácticas de las comunidades. Los sistemas agroforestales tradicionales y la agricultura quilombola son ejemplos de producción diversificada que regenera los ecosistemas y sostiene la seguridad alimentaria local. Estas prácticas se fortalecen mediante asistencia técnica, acceso a financiamiento y articulación territorial para garantizar autonomía económica.“Marajó es una región muy vulnerable a los impactos del cambio climático: la subida de las mareas, las lluvias intensas, las sequías y los vientos fuertes afectan directamente el modo de vida de las comunidades”, sostuvo Lanna Peixoto, coordinadora del proyecto por Fundación Avina. “Nuestro trabajo aquí es reconocer y fortalecer el protagonismo de quienes ya desarrollan prácticas resilientes y soluciones conectadas con la naturaleza”.
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Tres preguntas a Severino Lima Jr, presidente de la Alianza Internacional de Recicladores (IAWP)

¿Cuál es la expectativa de los recicladores en la COP30?
La expectativa era contar con una delegación sólida de recicladores. El año pasado éramos solo dos, y ahora somos 15 delegados que pueden participar en las reuniones y negociar. Este es uno de los logros más significativos. Tenemos representatividad para que se preste más atención al trabajo de los recicladores.
La delegación está formada por recicladores de diversos países, ¿qué desafíos tienen en común?
Uno de los principales retos es fomentar el intercambio entre recicladores de África, América Latina y Asia. Aunque los problemas son diversos, hay temas comunes: falta de compromiso por parte de los gobiernos, escasa inversión y dificultad para acceder a tecnologías que mejoren la calidad de los productos. En diciembre se celebrará la Expo de Catadores de Brasil, con la participación de recicladores de América Latina y África. Es el mayor evento de recicladores del mundo.
¿Cómo se relacionan las negociaciones con la vida cotidiana de los trabajadores?
En el marco de la COP30, se inauguró en Belém la primera unidad pública de compostaje de residuos orgánicos. Esta fue implementada por el Instituto Pólis en colaboración con Global Methane Hub (GMH), la Casa Civil de la Presidencia de la República, el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático (MMA), la Alcaldía de Belém a través de la Secretaría Municipal de Mantenimiento y Conservación Urbana (SEZEL), y el Gobierno del Estado mediante SEMAS y SEBRAE. La planta de compostaje utilizará tecnología mecanizada de tambor rotativo con capacidad para procesar 150 toneladas mensuales de residuos alimentarios, pudiendo alcanzar hasta 180 toneladas al incluir restos de poda y hojas.
Vivienda: El gran ausente en el diálogo sobre cambio climático
Un nuevo informe de Hábitat para la Humanidad Internacional, “Acción climática a través de la vivienda y los asentamientos informales”, revela que los países más vulnerables al cambio climático siguen siendo los menos priorizados en las políticas y la financiación climática a nivel global.
El análisis de 188 Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC por sus siglas en inglés), los compromisos climáticos de cada país bajo el Acuerdo de París, muestra que la región de Latinoamérica y el Caribe (LAC) destaca por su alto nivel de compromiso climático; más de la mitad de los países de mejor desempeño global pertenecen a esta región, y cada NDC latinoamericana contiene en promedio 27 referencias a la vivienda, la cifra más alta del mundo junto con África.
Sin embargo, el financiamiento no acompaña ese esfuerzo. Entre 2014 y 2023, la región recibió USD 1.385 millones en financiamiento climático para vivienda, apenas 22% del total global. Solo Costa Rica se destacó con un alto financiamiento, mientras que otros países, como Bahamas y Panamá, muestran brechas significativas, a pesar de incluir la vivienda como prioridad, recibieron USD 0 y 0.5 millones respectivamente.
Hasta aquí llegamos hoy. Los leo en [email protected]
Hasta el martes,
Flor.