La apuesta de Qüem: cómo escalar el negocio de los alimentos congelados
Florencia Tuchin
junio 30, 2026

¡Hola! El cambio en los hábitos de consumo, la búsqueda de soluciones rápidas para cocinar y los avances tecnológicos están modificando los productos que comemos. La empresa argentina Qüem, de alimentos congelados, apuesta a combinar inteligencia artificial, automatización y nuevos formatos comerciales. Al mismo tiempo, incorpora productores regionales a su cadena de valor.


La apuesta de Qüem: cómo escalar el negocio de los alimentos congelados

A la próxima tienda de Qüem, los clientes ingresarán con su teléfono celular, elegirán los productos, pagarán y se irán. Al mismo tiempo la empresa proyecta desarrollar una planta, donde buena parte de la logística podría estar automatizada mediante sistemas robotizados. Para Walter Giaccaglia, fundador y CEO de la compañía, ese escenario no pertenece a un futuro lejano.

La primera experiencia ya está en marcha. Se trata de una tienda inteligente que funciona como prueba piloto en un barrio cerrado. Si la experiencia continúa dando resultados, el modelo podría expandirse a universidades y plantas industriales, antes de llegar a zonas urbanas de mayor circulación. “En un par de años va a haber muchas de estas tiendas”, sostiene.

En 2018, Giaccaglia decidió invertir US$ 250.000 para adquirir una empresa de alimentos congelados que atravesaba una profunda crisis financiera. El objetivo inicial fue reconstruir las bases del negocio. “Primero tuvimos que poner todo en orden”, resume. La empresa había sido diseñada para crecer mediante franquicias, pero no contaba con la infraestructura necesaria para sostener ese esquema. La decisión fue frenar la expansión, abrir locales propios y consolidar un modelo que luego pudiera replicarse.

Con el tiempo, la pandemia aceleró una transformación: el consumo de alimentos congelados comenzó a crecer impulsado por nuevas formas de organización cotidiana y por una mayor búsqueda de practicidad.  “Hoy podemos decir que prácticamente toda la población argentina consumió alguna vez alimentos congelados”, dice el CEO de Qüem.

Hoy Qüem cuenta con siete locales propios, diez franquicias y continúa expandiendo un formato intermedio basado en corners, freezers instalados dentro de comercios de cercanía que permiten ampliar la presencia de la marca sin asumir los costos de un local completo. La empresa, que factura aproximadamente US$ 6 millones anuales, proyecta alcanzar cien corners durante este año.

La oferta de productos supera los 350 artículos, aunque la estrategia en el punto de venta se concentra en alrededor de 50 productos de alta rotación. La mitad de la oferta corresponde a marca propia (frutas, verduras, rebozados, guarniciones, chipas, pizzas y tartas), mientras que el resto se complementa con marcas distribuidas oficialmente, como Franuí. La incorporación de tortillas, milanesas y viandas responde a cambios en los hábitos de consumo, con una demanda creciente de soluciones prácticas, aunque el producto más vendido es el mix de frutos rojos.

El crecimiento no se limita a incorporar tecnología. En paralelo, la compañía comenzó a desarrollar Origen, una línea de productos gourmet pensada para sumar pequeños productores regionales. A partir de esa idea decidieron utilizar el espacio disponible para ofrecer alimentos que habitualmente no llegan a las grandes cadenas comerciales. Actualmente la línea incorpora mermeladas, aceitunas, aceites de oliva y otros productos elaborados por emprendimientos regionales. De acuerdo con Giaccaglia, el desafío es acompañarlos para que puedan adaptarse a las exigencias de una red comercial más amplia.

“Mi sueño es que cuando alguien pregunte cuál es la principal marca de alimentos congelados en Argentina y aparezca Qüem. Queremos ser un referente para el mercado”, expresa Giaccaglia.


Tarjeta roja al desperdicio: la campaña que busca llevar la sostenibilidad a las previas del Mundial 

Mirar los partidos del Mundial tiene sus rituales. Preparar las picadas es parte de la mística. Cheaf decidió aprovechar uno de los momentos de mayor consumo social del año para reforzar su mensaje central. La compañía, especializada en rescatar excedentes alimentarios en buen estado mediante una plataforma que conecta comercios con consumidores, lanzó la campaña “Tarjeta roja al desperdicio”, una iniciativa que busca combinar el lenguaje futbolero con la concientización sobre el aprovechamiento de alimentos.

La propuesta parte de una idea sencilla: si en una cancha una tarjeta roja sanciona una falta grave, tirar comida apta para el consumo también debería ser una conducta cuestionada. Bajo ese concepto, la empresa busca instalar una conversación que vincule sostenibilidad, consumo responsable y ahorro en uno de los períodos de mayor actividad los negocios que, de una u otra manera, atienden la gastronomía de los eventos que giran en torno a la competencia.

La discusión excede incluso a la propia campaña. Los grandes eventos deportivos se enfrentan cada vez más al desafío de gestionar su impacto ambiental, especialmente en aspectos vinculados con alimentación, residuos y consumo. En su informe de sustentabilidad sobre Qatar 2022, la FIFA señaló que los alimentos y bebidas consumidos por espectadores, trabajadores y voluntarios representaron una de las principales fuentes de residuos generados durante el torneo. Según ese mismo documento, cerca del 40% de los desechos producidos en los estadios y sedes oficiales correspondió a residuos orgánicos, mientras que los organizadores implementaron programas específicos para recuperar alimentos y reducir desperdicios.


Se viene la segunda entrevista semiabierta

Este año comenzamos un ciclo de entrevistas en vivo con referentes del ecosistema, con un formato participativo para que puedan sumar preguntas y ser parte de la conversación.

El acceso al espacio será a través de un aporte económico que permitirá sostener y fortalecer la iniciativa. La segunda invitada es  Bárbara Bonelli, Directora Ejecutiva de Hábitat para la Humanidad Argentina y conversaremos sobre inmobiliaria social.

Este segundo encuentro virtual es el 2 de julio a las 12 hs. En los próximos días voy a estar enviando el correo con todos los detalles y la invitación.

Gracias por ser parte de Otra Economía y por tomarte este tiempo para ayudarnos a crear más impacto positivo.


Carolina Huffmann: “Diseñar ciudades es diseñar vínculos”

La arquitecta sostiene que la diversidad, la participación y los espacios de encuentro son claves para construir ciudades más inclusivas, inteligentes y habitables. “Necesitamos empezar a planificar las ciudades incluyendo a las minorías”, expresa Carolina Huffmann. Con una mirada humanista del urbanismo centrada en las personas y la vida colectiva, impulsa proyectos participativos junto a vecinos, organizaciones de la sociedad civil y otros actores. Además, escribió La diversidad hace a la inteligencia emocional, un texto que invita a reflexionar sobre a quiénes afectan los proyectos urbanísticos, quiénes quedan fuera de las decisiones y qué herramientas existen para materializar los deseos colectivos. Lee la nota de Melisa Gabbanelli acá.


Para tomar nota

  • El próximo viernes 3 de julio a las 11:00 Sistema B contará con un webinar informativo para ofrecer información sobre Camino+B. La inscripción es sin cargo en este link. Camino+B es un programa para empresas interesadas en medir el triple impacto (social, ambiental y económico) de sus negocios y en profundizar su camino hacia la gestión de la sustentabilidad como estrategia competitiva. Más información acá.
  • Se lanza FUTURA, un ciclo dirigido a mujeres emprendedoras y trabajadoras independientes que buscan fortalecer las condiciones para proyectar el futuro de su trabajo. A lo largo de cuatro encuentros virtuales se trabajará sobre herramientas concretas para organizar el tiempo, comprender mejor los recursos disponibles, fortalecer la planificación previsional y construir una hoja de ruta para tomar decisiones con mayor claridad. La propuesta tiene lugar los martes de julio de 19 a 20 horas. La modalidad es virtual. La participación es gratuita, pero los cupos son limitados. Inscripción.

Hasta aquí llegamos hoy. Los leo en [email protected]

Hasta el martes,

Flor.