Cheaf: la app que rescató 750 toneladas de comida en Argentina en su primer año
Florencia Tuchin
marzo 25, 2026

¡Hola! Hoy vamos a hablar del impacto positivo que puede generar el rubro gastronómico. La semana pasada participé de un almuerzo con Kim Durand, CEO de Cheaf, en el Mercado de Belgrano. Allí, juntó a otros periodistas se desplegó una conversación que abordó tecnología, consumo y desperdicio de alimentos. 

También recibí una invitación para almorzar en Alamesa, un modelo de restaurante que diseñó una propuesta inclusiva.


Cheaf: la app que rescató 750 toneladas de comida en Argentina en su primer año

En un contexto donde el precio de los alimentos y el desperdicio conviven como dos caras de un mismo problema, Cheaf propone una solución que gana terreno en Argentina: vender excedentes de comida, que aún están en condiciones de consumo, a precios reducidos mediante un modelo marketplace. “Vendemos lo que llamamos paquetes sorpresa”, explicó Kim durand, CEO de la empresa. 

“El usuario sabe la categoría del alimento, pero no el contenido exacto. Eso nos permite rescatar lo que de otra manera se descartaría”, agrega.

El diferencial no es solo el formato, sino el precio. “Vamos a volver a nuestra propuesta original: vender a un tercio del valor. Vimos que un 50% de descuento no alcanza para rescatar todo. Con un 66%, la decisión cambia”, sostuvo.

La apuesta no es menor: implica resignar margen. “Ganamos menos por paquete, pero rescatamos más. Y ese 20% adicional es clave para cumplir nuestra misión de reducir el desperdicio”, agregó.

El modelo llegó a Argentina hace un año y ya muestra señales de tracción acelerada. “Esperábamos 500 comercios para fin de año y estamos cerca de 700”, señaló. A eso se suman 1,4 millones de descargas en el país.

Para Kim, ese crecimiento habla de algo más profundo: “El argentino entra por el precio, pero se queda por el impacto. Hay una sensibilidad ambiental más fuerte que en otros mercados como México”.

El impacto es tangible. A nivel regional, la compañía ya rescató más de 6.000 toneladas de comida, de las cuales 750 corresponden a Argentina. “Es un volumen muy significativo si pensamos que todo esto iba a ser descartado”, subrayó.

Además, el modelo representa un ingreso adicional para los comercios. “Recuperan parte de sus costos y evitan gastos de destrucción”, agregó.

La experiencia del usuario fue uno de los principales aprendizajes del primer año. “Nos dimos cuenta de que no era tan claro qué hacía la app. Ahora estamos lanzando una nueva versión, más simple y personalizada”, contó el equipo. La actualización incluirá filtros por categorías, geolocalización y mejoras en la navegación. “Queremos que sea más intuitivo: que puedas buscar qué comer según el momento del día o tu antojo”, explicaron.

También incorporan métricas de impacto visibles. “Después de cada compra, mostramos cuántos kilos de comida, agua y CO₂ se rescataron. Es una forma de reforzar el sentido de lo que estás haciendo”.

En paralelo, el crecimiento se apoya en dinámicas orgánicas. “El fenómeno del unboxing en redes sociales fue clave. La gente comparte qué le tocó y cuánto ahorró. Eso genera curiosidad y comunidad”, dijo Kim. El modelo combina así tres dimensiones: ahorro, entretenimiento e impacto. “La sostenibilidad suele ser más cara. Acá es al revés: es más barato y además haces algo positivo”, resumió.

Sin embargo, el desafío sigue siendo escalar. “Estamos en 77 ciudades y queremos llegar a 2.000 comercios en Argentina”, reconoció.

A futuro, la empresa apuesta a consolidarse en los mercados actuales antes de expandirse. “Somos 50 personas para cuatro países”, afirmó. Su desarrollo empezó en México durante la pandemia, luego se expandió a Chile y más recientemente desembarcó en Argentina y Colombia.

En el trasfondo, hay una convicción que atraviesa el proyecto. “Si redistribuimos mejor los alimentos, el problema del hambre podría resolverse. Recursos hay, el desafío es cómo conectarlos”, cerró Kim.


Alamesa: un restaurante que abre oportunidades para jóvenes neurodiversos

En la cocina del restaurante Alamesa no hay fuego, ni hornallas, ni cuchillos ni estrés. Ubicado en el barrio de Las Cañitas, es un emprendimiento gastronómico donde cocinan y atienden jóvenes neurodiversos. El proyecto nació en marzo de 2023, impulsado por el médico Fernando Polack, a partir de una inquietud personal: generar oportunidades reales de inclusión laboral para su hija en una sociedad que muchas veces excluye.

Hoy, en Alamesa trabajan alrededor de 40 personas de entre 18 y 54 años. El equipo se divide en dos grupos que alternan los días de trabajo. Uno asiste miércoles, viernes y domingos por medio, y el otro jueves, sábado y domingos intercalados. El espacio también cuenta con un staff de acompañamiento integrado por dos psicólogas y una sala de descanso.

“Para muchos este es su primer trabajo. Es maravilloso ver cómo esta experiencia fue muy terapéutica para ellos. Hay jóvenes a los que les costaba la interacción y ahora se ve el cambio. El trabajo te da sentido, propósito y autoestima, potencia hasta lo mejor que vos podés dar”, señala Alejandra Ferrari, directora de Relaciones Institucionales.

La propuesta gastronómica también está diseñada desde la inclusión. La carta fue desarrollada por el chef Takehiro Ohno, con un sistema que simplifica la operación sin resignar calidad. Los clientes realizan su pedido de forma digital escaneando un código QR y ubican su lugar en la mesa a partir de una letra (A, B, C o D) indicada en el mantel individual.

A partir de ahí, entra en juego una logística basada en colores: cada plato del menú está asociado a un color específico de vajilla, y la cocina se organiza con frascos de ingredientes y preparaciones que siguen esa misma lógica visual. Esto permite que el equipo pueda identificar fácilmente cada pedido.

El servicio se completa con carritos que trasladan los platos hasta las mesas, haciendo coincidir el color y la posición asignada. El resultado es un sistema pensado para ordenar el trabajo, reducir la sobrecarga y garantizar una experiencia cuidada tanto para quienes trabajan como para quienes visitan el restaurante.


Sumate a la comunidad de Otra Economía

Nueva propuesta para la comunidad de Otra Economía. Este año, a partir de abril voy a hacer una serie de entrevistas en vivo, donde los miembros de la comunidad van a poder participar con sus preguntas.

Con tu aporte económico vas a poder ser parte del espacio.


La Generación Z está liderando la resistencia global

Las crisis globales, desde los conflictos armados hasta el cambio climático y el deterioro democrático, siguen profundizándose, pero también lo hacen las respuestas desde la sociedad civil. Así lo plantea el informe 2026 de CIVICUS, basado en más de 250 entrevistas en 110 países.

El diagnóstico describe un escenario de creciente tensión internacional, con más violencia en los conflictos y mayores dificultades para garantizar derechos. También advierte sobre el poder cada vez más concentrado en actores políticos, económicos y tecnológicos, y el impacto de las plataformas digitales en la circulación de información y discursos.

Sin embargo, uno de los datos más relevantes del informe es el cambio generacional en el activismo. La Generación Z aparece como protagonista de una nueva etapa, impulsando movilizaciones y procesos políticos en distintos países. Su participación fue clave, por ejemplo, en protestas que derivaron en cambios de gobierno en países como Bulgaria y Nepal, y en el impulso de elecciones democráticas en Bangladesh tras años de régimen autoritario.

Según el informe, se trata de una generación que no solo se moviliza, sino que también construye redes, comparte herramientas y redefine las formas de participación. Su involucramiento responde tanto a frustraciones económicas como a una mayor sensibilidad frente a temas como el clima, los derechos humanos y la desigualdad.

A pesar del contexto adverso, el relevamiento también muestra avances concretos impulsados por la sociedad civil, desde ampliaciones de derechos en distintos países hasta decisiones judiciales vinculadas al cambio climático y la rendición de cuentas.

En este escenario, el informe plantea que entender, y acompañar, las formas de organización de las nuevas generaciones será clave para el futuro de la participación ciudadana.

Enlace al informe: web.civicus.org/SOCS2026_ES  


Catorce tapitas para ver mejor: cómo una fundación acelera el acceso a anteojos en zonas rurales

A lo largo de una década, la Fundación Boreal brindó atención médica integral a más de 18.500 personas, se recetaron y entregaron 9.500 anteojos y se realizaron operativos territoriales en 749 localidades, parajes y poblados rurales. Esta acción se realiza a través del programa Promover Salud, que es una herramienta sanitaria con presencia en las poblaciones rurales de Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Mendoza y Córdoba. Lee la nota de Melisa Gabbanelli aca.


Una solución desde Junín para reducir el arsénico en el agua

CleanSip es una iniciativa que busca dar respuesta a una problemática concreta: la presencia de arsénico en el agua. La solución fue presentada por estudiantes en el programa Solve for Tomorrow, desarrollado por la empresa tecnológica Samsung. 

El equipo, originario de la ciudad de Junín en la Provincia de Buenos Aires, desarrolló una propuesta que consiste en incorporar sistemas de ósmosis inversa en plantas depuradoras. Se trata de una tecnología de filtración avanzada que utiliza una membrana semipermeable para eliminar hasta el 99% de las impurezas, incluyendo metales pesados, sales y bacterias.

“La ósmosis inversa es un proceso de filtración de alta precisión. A diferencia de un filtro común,se utiliza una membrana semipermeable que actúa como una “barrera microscópica”. Al aplicar presión al agua, ésta atraviesa la membrana, dejando atrás hasta el 99% de las impurezas, incluyendo metales pesados como el arsénico, sales y bacteria”, explica María Lucrecia García, docente del equipo.


Hasta aquí llegamos hoy. Los leo en [email protected]

Hasta el martes,

Flor.