¡Hola! Ayer fui a la presentación de Paridad en Código, una investigación impulsada por Chicas en Tecnología que analiza la participación de las mujeres en 50 empresas del sector tecnológico en Argentina.
El estudio ofrece una radiografía del ecosistema: aunque el sector crece y suma talento femenino, las mujeres siguen siendo minoría en los roles técnicos y en los espacios de decisión. Además, muchas desigualdades siguen siendo poco visibles o directamente negadas dentro de las organizaciones.
Mujeres en tecnología: crece la participación, pero persisten brechas en liderazgo y salarios

Las mujeres representan hoy el 36% de las personas que trabajan en empresas tecnológicas, según el informe Paridad en Código. Aunque la cifra muestra un avance respecto de años anteriores, el estudio advierte que la desigualdad de género persiste en distintas etapas de la trayectoria profesional dentro del sector.
Uno de los principales problemas aparece en los roles técnicos, donde la presencia femenina cae de manera marcada: apenas 16% de esos puestos están ocupados por mujeres. Esta segmentación refleja una tendencia extendida en la industria tecnológica, donde los varones se concentran en posiciones vinculadas a programación y desarrollo, mientras que las mujeres aparecen más en áreas de gestión o administración.
El informe también identifica una segregación en el acceso al liderazgo. Solo 20% de los cargos directivos en las empresas analizadas están ocupados por mujeres. Esta brecha se amplía en posiciones jerárquicas más especializadas, donde su participación es todavía menor.
Un dato curioso es que las mujeres llegan al sector con niveles educativos incluso más altos: el 76% de ellas tiene estudios universitarios, frente al 54% de los varones. Esta diferencia sugiere que la mayor formación no necesariamente se traduce en igualdad de oportunidades laborales.
Otra de las conclusiones más llamativas del estudio es la distancia entre la evidencia y la percepción dentro de las empresas. Aunque distintas mediciones estiman que las mujeres ganan entre 17% y 20% menos que los varones en roles equivalentes en el sector IT, el 90% de las empresas considera que no existe desigualdad salarial en su organización.
La falta de datos sistemáticos también contribuye a invisibilizar el problema. Apenas tres de cada diez empresas mide indicadores de género de manera regular, lo que dificulta detectar brechas y diseñar políticas para reducirlas.
Para las autoras del informe, avanzar hacia la paridad requiere algo más que iniciativas aisladas: implica incorporar métricas, revisar procesos de contratación y promoción, y generar condiciones que permitan que más mujeres no solo ingresen al sector tecnológico, sino también permanezcan y accedan a posiciones de liderazgo. El desafío, plantea el estudio, es transformar el crecimiento del empleo tecnológico en una oportunidad real para construir un ecosistema más diverso e inclusivo.
Liderazgo global desigual: solo uno de cada siete países está dirigido por una mujer
Nuevos datos de la Unión Interparlamentaria (UIP) – ONU Mujeres muestran que las mujeres ocupan solo el 22,4 % de los cargos del gabinete y el 27,5 % de los escaños parlamentarios en todo el mundo.
Las políticas se enfrentan a crecientes niveles de hostilidad e intimidación pública, tanto en el mundo digital como en el físico. El 75 % de las parlamentarias encuestadas afirmó haber sufrido amenazas públicas, en comparación con el 68 % de los parlamentarios, una tendencia que disuade a las mujeres de intentar ocupar cargos y ralentiza el avance hacia un poder político igualitario. Lee la nota completa acá.
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Nueva propuesta para la comunidad de Otra Economía. Este año, a partir de abril voy a hacer una serie de entrevistas en vivo, donde los miembros de la comunidad van a poder participar con sus preguntas.
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Chile impulsa el auge del almacenamiento de energía en América Latina
Global Energy Monitor es un reporte que analiza el rápido crecimiento del almacenamiento de energía con baterías a gran escala en el mundo. Esta tecnología se está volviendo cada vez más importante para integrar energías renovables variables como la solar y la eólica, ya que permite almacenar electricidad cuando hay abundancia de generación y liberarla en momentos de mayor demanda o cuando no hay generación.
En América Latina, Chile aparece como uno de los casos más interesantes del informe. El país ya cuenta con más de 1 GW de almacenamiento en baterías instalado o en operación, el mayor volumen de la región, y tiene múltiples proyectos en desarrollo.
Parte del impulso responde al rápido crecimiento de la energía solar en el norte del país. En algunos momentos, la generación renovable supera la capacidad de la red para transportarla, lo que genera episodios de “curtailment”: electricidad que no puede utilizarse o debe ser descartada. Los proyectos de baterías —muchos asociados a plantas solares— buscan justamente resolver ese problema almacenando energía para usarla en horas de mayor demanda, especialmente por la noche.
Hasta aquí llegamos hoy. Los leo en [email protected]
Hasta el martes,
Flor.