¡Hola! En esta edición quería compartir los resultados del Relevamiento de Condiciones Habitacionales, elaborado por el Observatorio Villero de La Poderosa, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el Instituto de Investigaciones Gino Germani (IIGG-UBA) y la Fundación TEMAS. El estudio se realizó en nueve barrios populares de seis provincias. Vale la pena visitar el sitio donde presentan interesantes visualizaciones: https://lapoderosa.acij.org.ar/
El 90% de los hogares en barrios populares vive bajo alto riesgo ambiental

Más de cinco millones de personas viven en más de 6.000 barrios populares en Argentina, según el Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP). Un nuevo relevamiento, realizado por el Observatorio Villero de La Poderosa, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el Instituto Gino Germani y la Fundación TEMAS, pone cifras precisas a una realidad marcada por la desigualdad estructural y la falta de infraestructura básica.
El estudio, que abarcó 1.485 hogares en nueve barrios de seis provincias, encontró un perfil demográfico joven, entre el 20% y el 30% de la población tiene menos de 14 años, y fuertemente feminizado: más del 60% de los hogares son encabezados por mujeres, muchas de ellas con menores a cargo. La dependencia de redes comunitarias y transferencias sociales es alta: el 41% recurre a comedores y el 74% recibe algún tipo de asignación estatal.
El déficit de infraestructura atraviesa a todos los barrios relevados. Apenas el 27% de las viviendas está sobre calles asfaltadas y el 46% sobre calles de tierra. En materia de servicios básicos, el 73% de los hogares accede de manera precaria y el 11% carece por completo de alguno de ellos. El 50% se conecta al agua de forma informal y el 63% a la electricidad de manera irregular, lo que implica riesgos elevados: el 56% de las viviendas presenta alto riesgo eléctrico y el 20% sufre cortes de luz frecuentes.
El acceso a internet es otro indicador de desigualdad: el 36% no cuenta con conexión fija y depende exclusivamente del celular o carece totalmente del servicio. En paralelo, el 76% de los hogares no tiene computadoras ni notebooks.
Solo el 15% de las viviendas presenta calidad constructiva suficiente, mientras que el 81% es “parcialmente insuficiente”. Filtraciones, goteras, grietas y la falta de agua caliente o lavamanos en el baño son problemas habituales. El hacinamiento afecta al 50% de los hogares y uno de cada diez vive en condiciones críticas.
El panorama ambiental es alarmante: el 90% de los hogares está expuesto a alto riesgo ambiental debido a la proximidad con basurales, cursos de agua contaminados o acumulación de residuos. Casi la mitad vive cerca de fuentes contaminantes y el 29% junto a basurales. Además, el 61% no tiene árboles frente a su vivienda y casi el 80% considera insuficientes los espacios públicos y verdes.
“La combinación de hogares jóvenes y feminizados, con alta dependencia de redes comunitarias, junto con la informalidad de servicios básicos y la exposición a riesgos ambientales, refuerza las múltiples vulneraciones que atraviesa esta población”, concluye el estudio. Y reclama políticas sostenidas que garanticen infraestructura, acceso a servicios, salud, educación y condiciones ambientales seguras.
Eventos sustentables: cómo reducir la huella de carbono en espectáculos y actividades masivas
Cada vez más eventos en Argentina y el mundo incorporan prácticas para minimizar su impacto ambiental: desde el uso de materiales compostables y energía renovable, hasta la medición de huella de carbono y la compensación con reforestación. Melisa Gabbanelli cuenta los casos de la Bioferia, River y Coldplay. Lee la nota acá.