Un planeta en llamas enciende a la juventud
En la COP28, jóvenes activistas de Tanzania, México y otros países evidencian la falta de voluntad política para atender sus demandas. Sin embargo, mantienen la esperanza de que la cumbre climática escuche sus propuestas plasmadas en la Declaración Global de la Juventud
Emilio Godoy
diciembre 11, 2023

En su natal Tanzania, Shamin Nyanda empezó su involucramiento en asuntos ambientales mediante campañas educativas para fomentar la conciencia sobre cuestiones ecológicas y ello la llevó a un trabajo más decidido en el activismo. “En nuestro país, la gente no tiene agua, ¿cómo pedirle que se involucre? Hay una brecha, falta construcción de capacidades y de voluntad política que evita que los jóvenes se involucren”, dijo Nyanda, fundadora de la organización no gubernamental Fundación Puertas de Esperanza.

Junto a miles de jóvenes, la activista africana asiste a los debates de la 28 Conferencia de las Partes (COP28) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que arrancó el 30 de noviembre en Dubái, la segunda ciudad de Emiratos Árabes Unidos (la capital es Abu Dhabi), y que se extenderá hasta el 12 de diciembre.

Desde que la adolescente sueca Greta Thunberg arrancó con una solitaria protesta por la crisis climática en 2018, millones de jóvenes se han lanzado a las calles y a la arena política para reclamar medidas concretas contra la emergencia climática. Pero sus demandas se han dado con un palmo de narices, pues la mayoría de los gobiernos no ha tomado las medidas necesarias para evitar el avance de la crisis, ya reflejada en tormentas más poderosas, sequías intensas, la subida del nivel del mar y el aumento de la temperatura.

La mexicana Nansedalia Ramírez, representante del movimiento de la juventud de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB), consideró que ser joven ya es un reto complicado ante los estragos de la crisis climática. “Históricamente, no hemos sido tomados en cuenta, y es un reto mayor provenir de una comunidad indígena, que estemos presentes no significa que participemos. Nuestra voz no cuenta ni tiene valor en los acuerdos. Esperamos que nuestras voces sean tomadas en cuenta. Queremos ser parte de estas construcciones”, dijo.

Ramírez, presente también en Dubái, fue la primera mujer en ocupar un cargo directivo en el ejido forestal Ejido Cordón Grande, en el municipio de Tecpan de Galeana (en el sureño estado de Guerrero). Ese ejido, tierras públicas destinadas a la explotación colectiva, posee 16.000 hectáreas de bosque, manejadas por unos 300 ejidatarios (de las cuales unas 100 son mujeres). En este territorio, los habitantes se dedican al aprovechamiento forestal, la agricultura, la apicultura, la ganadería, la producción de carbón vegetal y la acuicultura.

Cientos de jóvenes acuden a Dubái con un lema: “Unir. Actuar. Cumplir”, para reclamar acciones reales contra la emergencia climática. En la llamada “Blue Zone(zona azul), el ala de las negociaciones y de los pabellones de los países y de las organizaciones acreditadas ante la Secretaría de la CMNUCC, hay un puesto de la juventud y dedicó el día 8 a sus planteamientos en la cumbre.

La Green Zone (zona verde) alberga la exposición de empresas, ONGs y organizaciones , y está abierta al público general. La COP28 está cundida de mensajes como “Seamos atrevidos”, “La esperanza inspira a la acción” y otros, que chocan con los resultados de las citas previas que no han abordado frontalmente la quema de combustibles fósiles, la causa directa de la crisis climática.

Declaración

La “Declaración Global de la Juventud”, elaborada con 750.000 comentarios de provenientes de 150 naciones, contiene más de 50 demandas sobre 19 temas, como juventud, infancia, adaptación, energía, financiamiento climático, agua y océanos. Está la expectativa de que la declaración final de la cumbre recoja esos planteamientos.

“Dicen que somos la última generación para salvar el planeta, pero ¿cómo lo haremos en este proceso? ¿Cómo involucrarse? Tenemos que transformar emociones en acciones”, planteó la tanzania Nyanda. Por su parte, la mexicana Ramírez enfatizó en los problemas que enfrentan derivados de la emergencia climática. “Hemos sufrido los efectos de la crisis climática, a pesar de que hemos contribuido poco a sus causas. La sequía ha afectado, los cambios extremos afectan. Ya no sabemos cuándo sembrar y si van a dar los cultivos. Estamos luchando contra el gobierno y necesitamos que haya más apoyo a las comunidades”, denunció.

Para la juventud mundial, especialmente los asistentes a la COP28, es difícil esperar resultados positivos y concretos de la cumbre, a la luz de las citas previas, donde han reinado la simulación y los retrasos para enfrentar la crisis.

Este artículo es parte de COMUNIDAD PLANETA, un proyecto periodístico liderado por Periodistas por el Planeta (PxP) en América Latina.  Fue producido en el marco de la iniciativa «Comunidad Planeta en la COP28».