Tratado Global de Plásticos: ¿Cuáles fueron las principales conclusiones del INC-3?
En noviembre, se desarrolló en Kenia la Tercera Sesión del Comité Intergubernamental de Negociación (INC-3) creado para diseñar el Tratado Global de Plásticos para el año 2025. Del encuentro participaron más de 1.900 delegados en representación de 161 Estados miembros, y más de 318 organizaciones observadoras.
Unplastify
diciembre 7, 2023

En marzo de 2022, representantes de 175 países acordaron la resolución de Naciones Unidas para forjar un acuerdo internacional jurídicamente vinculante que aborde la contaminación por plásticos para finales de 2024. Allí se pacta la creación de un Comité Intergubernamental de Negociación (INC) para la elaboración del acuerdo, que se creará a través de diferentes encuentros.

En noviembre de 2022, Uruguay inauguró el Comité Intergubernamental de Negociación (INC) con el propósito de forjar un Tratado Internacional legalmente vinculante para abordar la contaminación plástica, incluso en entornos marinos, para el año 2024. En junio de 2023, tuvo lugar el segundo encuentro (INC 2) en París, en donde se logró tener discusiones sobre los objetivos, obligaciones, y medios para la implementación.

En noviembre de 2023, Kenia hospedó el tercer encuentro (INC 3) para la creación del tratado vinculante. Este se extendió a lo largo de siete días, durante los cuales los representantes de los estados se dedicaron al análisis del «Borrador Cero» del Tratado.

¿Cómo se desarrolló el INC-3?

Del encuentro participaron delegados representantes de Estados, Grupos de Estados y los llamados “observadores”, los cuales fueron tanto entidades de las Naciones Unidas, como organizaciones intergubernamentales y organizaciones no gubernamentales. Se observaron más de 1.900 delegados en representación de 161 Estados miembros, y más de 318 organizaciones observadoras, de acuerdo a lo planteado por la Secretaría.

Al inicio del Comité, varios países reiteraron su respaldo al «Borrador Cero», entre ellos Francia, Estados Unidos, Suiza, varios países africanos, Uruguay en nombre de GRULAC, entre otros. No obstante, naciones como Cuba, Irán, Rusia, Singapur y Arabia Saudita propusieron revisar diversos puntos del documento, enfatizando el rol que cumple el plástico en la economía actual.

Las negociaciones avanzaron durante la semana en el marco de los Grupos de Contacto, con el objetivo de abordar distintos aspectos de este borrador.

  • El Grupo de Contacto 1 se centró en la revisión de la primera y segunda parte del del Borrador Cero, que incluye los objetivos, definiciones, y cuáles son los plásticos y aspectos a incluir en el tratado (polímeros primarios, sustancias químicas, microplásticos, productos plásticos evitables, entre otros).
  • Por su parte, el Grupo de Contacto 2 puso el foco en revisar la tercera y la cuarta parte: financiamientos, desarrollo de capacidades, planes de acción nacional y seguimientos de avances.
  • Por otro lado, el Grupo de Contacto 3 abordó elementos del Informe de Síntesis, con una primera lectura de elementos que no habían sido discutidos previamente. Dedicaron tiempo a abordar los arreglos institucionales, poniéndose de acuerdo en la necesidad de establecer diferentes tipos de comités subsidiarios para guiar el trabajo del órgano rector. Fundamentalmente en lo que respecta a cuestiones científicas y técnicas/tecnológicas, seguimiento, revisión y evaluación, implementación y cumplimiento, y asuntos financieros.

Los principales temas en debate fueron sobre polímeros plásticos primarios, productos químicos y polímeros preocupantes, productos plásticos problemáticos y evitables, el diseño y la composición del producto, las alternativas, la responsabilidad ampliada del productor, las emisiones de plástico a lo largo de su ciclo de vida, la gestión de residuos, el comercio entre estos productos, la transición, la transparencia, el monitoreo y el etiquetado. También, se discutió sobre el mecanismo financiero y acerca de las formas para movilizar fondos.

De todos los grupos surgieron varias propuestas y revisiones al documento, para seguir trabajando en próximos encuentros. Hubo diferentes miradas sobre qué plásticos y químicos regular en el marco del Tratado y cuáles no; si se debía considerar todo el ciclo de vida del material y exclusivamente aspectos relacionados a la gestión de residuos; y mismo si era adecuado pensar esta problemática en el marco de un Tratado Global o eran algo que debían regular los países a nivel nacional.

Las organizaciones de la sociedad civil realizaron diversos encuentros informativos que atrajeron la atención, en especial aquellos promovidos por International Alliance of Waste Pickers, en particular el encuentro sobre “Contaminación plástica, químicos tóxicos y posibles riesgos para la salud humana”, y por los Pueblos Indígenas, quienes plantearon la creación de un cuerpo subsidiario de conocimientos indígenas en el marco de las discusiones del Tratado. También se desarrollaron los llamados “side events”, en los cuales se debatió en torno a la promoción de una producción y consumo sostenible de plásticos; medios de implementación; gestión de residuos; entre otros.

Cabe destacar también la presencia de un Consejo de Salud del Plástico, que en el encuentro lanzó el “Tratado Mundial sobre Plásticos de los Científicos de la Salud”. Allí, llaman a la reducción de la producción de plástico, por la erradicación de los productos químicos tóxicos del plástico, por la inversión en materiales más seguros y por la claridad sobre las insostenibles soluciones de «reciclado químico».

El INC 3 cerró su tercer Comité con la elección de un nuevo Chair. Los distintos países partícipes votaron el cambio de Chair Gustavo Meza-Cuadra de Perú, por Luis Vayas Valdivieso de Ecuador quién presidirá el Comité Internacional hasta su finalización. También se eligió a través de votación, a Estonia y Perú como Vicepresidentes del Comité, en representación de Oriente, Estados Europeos y el Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC).

Foto: @GAIA_LAC

La posición de Argentina y la Región

Argentina tuvo su representación en este encuentro como en los anteriores, y su posición se vio planteada en primera instancia como miembro del GRULAC. En ese marco, el representante de Uruguay como vocero del grupo reconoció su apoyo al “borrador cero”. Resaltó la importancia de fomentar la economía circular, la educación y concientización, y de acompañar con financiamiento a los países en vías de desarrollo al momento de la implementación del tratado.

Por su parte, Argentina reafirmó lo expuesto por Uruguay y enfatizó la necesidad de una transición justa e inclusiva para las poblaciones afectadas, especialmente mujeres, niños y grupos vulnerables, al implementar el tratado. Propuso que cada país designe un organismo de coordinación para interactuar con diversos actores vinculados con los objetivos del tratado, el fomento de habilidades y empleos para quiénes son parte de la industria plástica, y la integración también de recolectores informales en la cadena de valor, entre otros aspectos.

Tanto Argentina como los miembros del GRULAC, reconocen la importancia de que el instrumento respete los principios de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en especial el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, así como la cooperación entre estados para promover un sistema económico internacional que fomente el crecimiento económico y el desarrollo sostenible, evitando medidas comerciales que discriminen o restrinjan el comercio internacional. El país resalta la importancia de aplicar un enfoque de derechos humanos y laborales en todo el texto del tratado, así como tomar medidas basadas en evidencia científica y con perspectiva de género.

El encuentro tuvo también la presencia de representantes de la comunidad científica y organizaciones de Argentina. Fue el caso de Marina Fernandez, Investigadora de CONICET y miembro de la Sociedad de Endocrinología. Allí trabajan para minimizar la exposición a las sustancias químicas que alteran el sistema endocrino, muchas de las cuales se utilizan habitualmente como aditivos en los productos plásticos y que, según plantean, contribuyen a causar daños en la salud humana. Por eso, resaltan que los trabajos entre sesiones deberían avanzar en identificar aquellos químicos que implican el mayor riesgo en la salud humana. También, que el instrumento debería permitir únicamente el uso de sustancias químicas y aditivos que hayan demostrado ser eficaces y seguros, teniendo en cuenta los efectos sobre los sistemas endocrinos.

También estuvo presente Andres Arias, investigador del CONICET y Profesor Universidad Nacional del Sur. El resaltó de manera positiva el ejercicio de poner de acuerdo a 175 países, y los avances logrados desde las primeras instancias, al mismo tiempo que alertó que queda mucho trabajo por hacer en los siguientes pasos. Destacó la importancia de que haya objetivos de reducción, simplificación química, transparencia y trazabilidad; también una mejora en los índices de reciclabilidad y una transición justa. Los objetivos de reducción son un punto clave si queremos disminuir la fuga de plásticos por fuera del sistema. Disminuir el plástico virgen mientras se aumentan las tasas de reciclado, al mismo tiempo que se asegura la confección y seguridad de resinas plásticas. Sin embargo, planteó que a pesar de su importancia, no se observan acuerdos sobre los hitos de reducción ni sobre la presencia de químicos y aditivos. Por su parte, resaltó el trabajo que realizaron desde la Coalición de Científicos por un Tratado Efectivo, quien generó encuentros con la delegación europea y varias delegaciones sudamericanas, africanas, asiáticas. Se buscó fomentar la mejor ciencia disponible para el tratado y el acceso a información y a material accesible sobre esta problemática.

Por su parte, 23 organizaciones de América Latina y el Caribe presentaron su postura en el marco del INC-3, planteando entre otros temas la reducción en producción y transparencia en químicos que quieren los plásticos; una transición justa para recicladores; y el cese comercio transfronterizo de residuos. También resaltaron que esta problemática es una cuestión de derechos humanos, de justicia ambiental y del respeto a los Pueblos Indígenas y sus peticiones. Desde Argentina estuvo presente Cecilia Bianco de Taller Ecologista, quien destacó, en primer lugar, el haber logrado el texto compilado del grupo de contacto 1, como resultado de la comunicación entre los países participantes. Allí ella resalta la exigencia a los productores e importadores que revelen información armonizada a nivel mundial sobre la composición química de todos los plásticos y productos plásticos a lo largo de su ciclo de vida, y que dicha información esté disponible en una base de datos de acceso público. Los textos compilados serán base para las futuras negociaciones, y entiende que si se logra incorporar al texto del acuerdo este requerimiento, será en beneficio de la salud y el ambiente.

Tanto Andres Arias como Cecilia Bianco alertaron sobre la falta de acuerdos para el trabajo entre sesiones, el cual tiene como objetivo generar insumos sobre temas no desarrollados en los encuentros, aunque puede que haya trabajo intersesional no formal. La falta de estos encuentros impacta de manera directa en las futuras negociaciones, dejando gran carga de trabajo para la próxima reunión y dificulta llegar con los tiempos pautados. Cecilia planteó también que las próximas negociaciones se vislumbran como más complicadas para lograr avances significativos, que se reflejarán en tener un borrador uno con más puntos acordados.

¿Cómo afectan las negociaciones internacionales a los actores locales?

Los actores locales se verían directamente atravesados por un Tratado Global de Plásticos. Como ya se mencionó, aún queda mucho camino por recorrer sobre cuáles plásticos serán regulados, las obligaciones y el alcance del tratado, y particularmente cómo será la implementación por parte de los países. Sin embargo, un instrumento que busque combatir la contaminación por plásticos tendrá sin dudas un impacto a nivel local en los actores vinculados con esta problemática. Cabe destacar los siguientes:

  • Gobiernos nacionales y subnacionales. Estos deberán trabajar para adecuar sus legislaciones de manera que respeten lo dispuesto por este instrumento, pero principalmente, generar las condiciones para su correcta implementación. Esto puede incluir el diseño de políticas públicas y articulaciones con sector privado y sociedad civil, que permitan sentar las bases para una transición gradual y justa. Por ejemplo, a través de incentivos económicos, generación de tecnología y conocimiento, y acompañamiento en el desarrollo de alternativas al plástico que tengan efectivamente un menor impacto ambiental.
  • Sector privado. El plástico se encuentra en prácticamente todos los sectores productivos. Un instrumento que regule este material puede tener un impacto tanto sobre los productores como sobre distribuidores, comercializadores, supermercados y retailers, gastronómicos, hoteleros, turismo, entre otros. Estos sectores serán quienes deberán trabajar, en conjunto con los gobiernos locales, para desarrollar los cambios que permitan minimizar su impacto en el ambiente y cumplir con las disposiciones del tratado. Sobre el impacto que tienen las regulaciones a los plásticos sobre los diversos sectores productivos, se puede ver la nota “Regulaciones Desplastificantes en la Región – Nivel Nacional”.
  • Sociedad Civil. Las comunidades locales se ven directamente afectadas por la contaminación por plásticos, con un impacto en la salud y calidad de vida. Esto ha llevado a que desde la sociedad civil diferentes actores promuevan el desarrollo de políticas públicas que busquen abordar esta problemática, como es el caso del Tratado Global de Plásticos. En este marco, cabe destacar el accionar de la comunidad científica, organizaciones no gubernamentales, recicladores, entre otros, quienes buscan generar conocimientos sobre la temática, y aportar desde sus experiencias para el desarrollo de un instrumento ambicioso.

 

Conclusiones y Próximos pasos

El INC-3 cerró con algunos avances en cuanto a discusiones sobre el Borrador Cero, pero con pocos acuerdos. Siguiendo con lo que pasó en los primeros dos encuentros (INC-1 y INC-2), el INC-3 no trajo acuerdos sobre las reglas de procedimiento, que refieren, por ejemplo, a si las decisiones se tomarán por consenso o por mayorías. Esto puede significar que las discusiones sobre este punto vuelvan al final de las negociaciones y dificulten el cierre.

Tampoco se han desarrollado acuerdos entre los países sobre los puntos centrales del Tratado. Por ejemplo, a qué nos referimos cuando hablamos de Contaminación por Plásticos; si debemos abordar el ciclo de vida completo de los plásticos o es suficiente con hablar de gestión de residuos. Se discute mucho sobre la gestión de residuos, pero faltan acuerdos sobre los puntos relacionados a la producción y a las sustancias químicas que componen los plásticos.

Un aspecto resaltado por las organizaciones que estuvieron siguiendo las negociaciones fue la fuerte presencia de la industria plástica y petroquímica, que aumentó un 36% en comparación con los encuentros pasados, de acuerdo a lo calculado por el Centro de Derecho Internacional Ambiental. Estos superaron en número, por ejemplo, a los representantes de la Coalición de Científicos por un Tratado Global Efectivo.

Cabe destacar algunos puntos que se vienen planteando con cada vez más fuerza: la problemática plástica es una cuestión de derechos humanos y de justicia ambiental, y se deben considerar las voces de las comunidades afectadas, la sociedad civil y la comunidad científica. También, la presencia de cada vez más evidencia que da cuenta del impacto de los plásticos en la salud humana. Lamentablemente, la cuestión de la contaminación por plásticos sigue sin ser considerada como parte de la agenda climática y las negociaciones a nivel internacional, a pesar de las emisiones que significan los plásticos a lo largo de todo su ciclo de vida.

El próximo encuentro está previsto para llevarse a cabo en abril de 2024 en Canadá. Además, Ecuador, Senegal, Perú y Ruanda se interesaron en hospedar en el año 2025, una conferencia diplomática que gire en torno a la contaminación plástica. Se estableció el 24 de enero de 2024 como fecha límite para presentar documentación para el INC-4.

De cara al futuro, queda mucho por hacer y es necesario que los diferentes delegados trabajen en el periodo entre sesiones del que tanto se habló en el encuentro. Se coincidió en la idea de que los trabajos entre sesiones deben ser inclusivos e informativos para poder favorecer la negociación y la comprensión entre los miembros.

Desde Unplastify creemos que el foco del Tratado Global debe estar puesto en la reducción progresiva de la producción y consumo de plásticos; en el desarrollo de medidas para acompañar la transición de los actores involucrados; y en la toma de decisiones basadas en la ciencia y los conocimientos locales. Se debe avanzar de manera contundente en los próximos encuentros para lograr un Tratado Global de Plásticos que aborde de manera integral la problemática de la contaminación por plásticos y su impacto en la salud y calidad de vida de las personas.

 

*Las autoras del artículo: Clara Subirachs, Camila Astesana y Guadalupe de Zúñiga (equipo de políticas públicas de Unplastify). 

Esta nota forma parte de una alianza entre Unplastify y Otra Economía.