Alerta sanitaria en El Chaltén: es urgente definir un plan de turismo sostenible
En el pueblo patagónico, la planta de tratamiento de desechos cloacales colapsó y el río se encuentra contaminado.La situación es consecuencia del crecimiento descontrolado del turismo.
Julieta Pilatti
noviembre 23, 2023

El Chaltén, un pueblo ubicado dentro del Parque Nacional Los Glaciares en la provincia de Santa Cruz, Argentina, se encuentra en peligro como consecuencia del aumento masivo de turistas. Estudios recientes revelan serias amenazas para la salud pública y la integridad de los cuerpos de agua naturales en el área. La alerta sanitaria denota que la presencia de bacterias multirresistentes (BMR) en el agua de la confluencia de los ríos pone en riesgo la salud de las personas y la biodiversidad del ecosistema.

Tal como notifican los vecinos, se está viviendo una encrucijada entre la promoción del turismo sustentable y la necesidad imperiosa de abordar las demandas de servicios y la conservación ambiental. La comunidad local solicita equilibrar el desarrollo económico con la preservación de su patrimonio natural, de lo contrario, las consecuencias podrían agravarse.

“Detrás de esta alerta sanitaria hay una gran preocupación de la comunidad por la contaminación del río de las Vueltas y por el destino de El Chaltén. Este río es parte de nuestro entorno natural, por eso consideramos que es nuestra responsabilidad mantenerlo en buenas condiciones”, dice la doctora en ciencias biológicas y referente de Fundación Anfibia Evangelina Vettese.

El Chaltén se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la Argentina y meca del turismo internacional. Alberga a un número aproximado de 3.000 habitantes y recibe a más de 10.000 turistas por día en temporada alta.

“El Chaltén es un pequeño pueblo de montaña ubicado en un valle rodeado de dos ríos, el Fitz Roy y el Río de las Vueltas. Con el desarrollo y el crecimiento descontrolado del turismo los estamos contaminando con desechos cloacales, ya que la planta de tratamiento del pueblo está colapsada. Ambos ríos conforman la naciente cuenca hidrográfica más importante de la provincia y de la Patagonia Austral. Esto es una problemática de toda la comunidad. Además de políticas de estado, necesitamos contar con el apoyo del sector privado para reducir entre todos el volumen de los desechos cloacales. Es urgente definir un plan de crecimiento sostenible”, enfatiza Héctor Soto, escalador, esquiador, parapentista y deportista de montaña.

Tomando como referencia la cronología de los hechos, entre 2020 y 2021, expertos lanzaron un informe sobre la contaminación del Río de las Vueltas. Allí se detectó la presencia de Escherichia coli y Salmonella sp. en aguas receptoras y vertidos, respectivamente, con altas concentraciones bacterianas, y concentración de coliformes fecales (termotolerantes) en el río Fitz Roy. Al mismo tiempo, se realizó un mapeo colaborativo sobre la gestión de desechos fisiológicos en áreas remotas del Parque Nacional Los Glaciares, del que surgió la necesidad de realizar una línea base para identificar las fuentes de contaminación y sus alcances.

A principios del 2022, vecinos y organizaciones ambientales presentaron solicitudes de información pública sobre el tratamiento de efluentes y sobre la calidad de aguas de la red de agua potable, tras un desborde de la cloaca. Seguido a eso, se puso en marcha la redacción del informe de contaminación por los especialistas. Y a finales de año se consolidó el proyecto activista «Guardianes de la Cuenca» para la firma de notas de solicitud de información pública.

El Chaltén: un tesoro turístico que está en peligro

Junto a organizaciones y expertos, los residentes de la localidad patagónica se movilizan para expresar su preocupación ante la gestión deficiente de servicios y luchar por la preservación de los ecosistemas ya que el estado de su planta de tratamiento de desechos cloacales es crítico. La sociedad civil declara que el entorno está en peligro por la mala gestión de las visitas y de los recursos naturales.

Yago Lange es activista y en sus redes sociales genera conciencia sobre el peligro de la contaminación de los mares. Además, una de sus pasiones está ligada a la navegación. Su mayor hazaña fue atreverse a usar el deporte como una herramienta de transformación. Él también sumó su voz para alertar sobre lo que está ocurriendo en la localidad patagónica.

«La situación ambiental del Chaltén no está bien. Contaminar uno de los ríos por un mal manejo de cloacas y mirar para el costado no es un buen ejemplo en uno de los destinos turísticos más llamativos a nivel mundial», dice. Y agrega: «Me pregunto constantemente cómo actuamos frente a los problemas ambientales. Y me siento dando vueltas alrededor de las mismas respuestas. Cual es la responsabilidad de llamarse Patrimonio de la Humanidad si no hacemos las acciones correctas para cuidarlo».

En la misma línea, Carolina Codo médica y fundadora de la Comisión de Auxilio del Centro Andino El Chaltén (CAX) comenta: “Trabajo en el Puesto Sanitario y vi el crecimiento del pueblo, por eso me preocupa lo que está ocurriendo. Semanas atrás recibimos un informe de Parques Nacionales en colaboración con un equipo de investigación de la Universidad de Mar del Plata donde revelan que las muestras realizadas en la cuenca del Parque Nacional los Glaciares Zona Norte detectan casos de Escherichia coli y Salmonella sp. en aguas receptoras y vertidos. Esto significa un problema para la salud y el ambiente. Pone en peligro a la flora y fauna del Parque Nacional”.

Uno de los desafíos que se vislumbran en esta problemática es equilibrar y conciliar el desarrollo económico con miras a la preservación del patrimonio natural considerándolo como un bien preciado, para las generaciones presentes y futuras, para que puedan seguir disfrutando y, al mismo tiempo, valorando el entorno natural. El fotógrafo Luis Pablo Soto expresa: “Es importante involucrar a los vecinos de nuestra localidad, fomentar la participación ciudadana y hacer a corto plazo una fuerte campaña de difusión masiva alertando a todos los que habitamos el Valle, incluyendo a los turistas que nos visitan, respecto de los peligros de contaminación. Por otro lado, debemos promover pequeños cambios en el comportamiento diario, por ejemplo, reducir el tiempo de ducha, no tirar restos de comida por la bacha y utilizar productos de higiene personal y productos de limpieza biodegradables, por mencionar algunos”.

Durante 2023, la Administración de Parques Nacionales dio una respuesta, en la que se confirmó el vertido de efluentes en los cursos de agua y la detección de la descarga de aguas residuales sin tratar en los ríos dentro del Parque Nacional Los Glaciares. También, se informó que tras un monitoreo de los niveles de bacterias coliformes y Escherichia coli en los ríos Fitz Roy y De las Vueltas, los resultados indican niveles más altos de estas bacterias aguas abajo de la planta de tratamiento de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE).

En Octubre tuvo lugar una reunión entre investigadoras del IIMyC-CONICET y personal del puesto sanitario para discutir la presencia de bacterias resistentes a antibióticos en el río de las Vueltas. Finalmente, en noviembre los vecinos decidieron alzar su voz sobre los impactos negativos de la sobrecarga turística y expresar su preocupación ante la gestión deficiente de servicios.

Retomando las palabras de Evangelina Vettese de Fundación Anfibia: “Si no se procede de manera urgente a la ampliación de la planta de tratamiento de efluentes cloacales, y una remediación de la zona afectada, corremos altos riesgos para la salud pública. Esta cuestión es apenas la punta de un iceberg mezclado con otras situaciones preocupantes relacionadas a la falta de políticas públicas coherentes y equilibradas. Se necesitan políticas que contemplen las necesidades de nuestra sociedad, la realidad del entorno natural y el desarrollo económico”.